Israel despide a la familia Bibas

La familia de los tres rehenes muertos, Shiri, Ariel y Kfir, miembros de la familia argentina-israelí Bibas pudo enterrar sus cuerpos este miércoles, después de que fueran entregados por Hamas el pasado 20 de febrero. El cortejo funebre, que contó con el acompañamiento de multitudes y la solidaridad de las autoridades israelíes, partió desde la ciudad de Rishon LeZion hasta el cementerio de Tsoher, cercano al kibbutz de Nir Oz, donde la familia residía al momento de su secuestro.

Miles de personas se congregaron para acompañar la procesión, que culminó en una ceremonia retransmitida por televisión, seguida de un funeral formal privado. También hubo concentraciones masivas en la Plaza de los Rehenes en Tel Aviv, donde se proyectaron imágenes del cortejo y los asistentes portaron globos naranjas y carteles que decían “lo sentimos” y “cierren el trato ahora, tráiganlos a casa”.

Los presentes expresaron su apoyo a la familia, en particular a Yarden Bibas, padre de los dos menores fallecidos, quien también fue secuestrado pero liberado con vida a principios de febrero, en el marco de un intercambio entre Hamás e Israel como parte del acuerdo para el alto el fuego en la Franja de Gaza.

“Ayúdenme para no caer en la oscuridad”

Durante la ceremonia, Yarden explicó que su esposa y sus dos hijos fueron enterrados en un mismo ataúd para que “permanezcan siempre juntos” y se lamentó no haber podido protegerlos. “Ayúdenme para no caer en la oscuridad”, pidió el israelí en un discurso en el que elogió a su mujer y a sus hijos, que tenían diez meses y cuatro años a la hora de su secuestro.

En su discurso, el exrehén expresó su deseo de volver a ver a su esposa, a quien llamó su “mejor amiga”.  “¿Recuerdas nuestra última decisión juntos? En la habitación segura, te pregunté si debíamos ‘luchar o rendirnos. Dijiste ‘luchar’, así que luché. Shiri… Si hubiera sabido lo que iba a pasar, no habría disparado”, dijo Yarden, de 35 años, quien también lamentó no haber compartido más tiempo con su hijo menor, Kfir, el rehén mas joven en la Franja.

Yarden Bibas también pidió perdón a su hijo mayor por no lograr salvarlo. “Ariel, espero que no estés enfadado conmigo por no protegerte adecuadamente y por no estar ahí para ti. (…) Espero que estés disfrutando del paraíso”, zanjó su padre, vestido con una kipá naranja, en alusión al cabello de sus hijos.

“Te prometo, como le prometí a mamá y papá, que los monstruos más allá de la cerca no tendrán éxito en su misión. No nos derrotarán, no nos destruirán“, sentenció.

Podría haberse evitado

Este miércoles, durante la ceremonia, la familia Bibas agradeció por el acompañamiento y recordó a los tres fallecidos, pero también pidió a todos los funcionarios israelíes que asumieran su responsabilidad por su muerte.

Dana Silberman-Sitton, hermana de Shiri Bibas, pronunció un discurso emotivo en el que expresó su dificultad para lidiar con la situación, y también pidió perdón en nombre del liderazgo del país y los militares “que no estuvieron allí para la familia ese día y que tardaron tanto en traerlos de vuelta a casa“.

La hermana de Yarden, Ofri Bibas-Levy, por su parte, aseguró que mantendría un recuerdo de sus sobrinos y cuñada “felices, riendo como una familia”, pero reiteró que sus muertes eran evitables. La mujer abordó las peticiones de perdón recibidas por parte de las autoridades y ciudadanos: “El perdón significa aceptar la responsabilidad y comprometerse a actuar de manera diferente, aprender de los errores. No hay significado en el perdón antes de que se investiguen los fracasos y todos los funcionarios asuman la responsabilidad”, afirmó.

La hermana del rehén liberado criticó duramente al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, pidiéndole que “se calle” tras haber revelado repetidamente detalles sobre los asesinatos en cautiverio de la esposa de Shiri, y sus pequeños hijos, en contra de los deseos de la familia.

También arremetió contra los medios israelíes por lo que calificó como una “violación flagrante de los deseos de la familia“, al hacer publica información que los Bibas solicitaron se mantuviera privada. Además, añadió que las autoridades no han completado aún su informe sobre los hechos ni se lo presentó a la familia, que se enteró de los detalles a través de terceros.

Podrían haberos salvado, pero prefirieron venganza. Perdimos. Nuestra imagen de triunfo nunca se hará realidad. Nuestra lucha contra los enemigos será eterna, pero siempre debemos santificar la vida, el respeto a los muertos, y nunca dejar a nadie atrás”, sentenció Ofri.

Un “país de luto”

Previo a la ceremonia, el presidente de Israel, Isaac Herzog, conmemoró a los tres fallecidos, considerados símbolos de los rehenes en la Franja, en un mensaje publicado en sus redes sociales. “Un país entero está de luto. Tenemos los corazones rotos y los acompañamos en su descanso eterno”, declaró. La residencia presidencial, en Jerusalén, se iluminó de naranja, en honor a los Bibas.

Por su parte, Netanyahu pidió un minuto de silencio por los Bibas al acudir al juzgado este miércoles, para testificar en su juicio por corrupción, según recogió el medio israelí Haaretz.

Tras la entrega de los cuerpos de los dos pequeños, el pasado jueves, el portavoz militar israelí, Daniel Hagari, dijo que los milicianos gazatíes mataron a Ariel y Kfir “con sus propias manos”, aludiendo al informe forense elaborado por Israel, que no se ha hecho público. 

Según anunció este miércoles, Hamás entregará en la madrugada del jueves cuatro cuerpos de rehenes israelíes muertos en Gaza durante su cautiverio, y afirmó que Israel liberará a cambio a más de 600 detenidos palestinos retenidos, lo que pondría fin a los intercambios previstos en la primera fase del alto al fuego.

Cortesía de Página 12



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