¿Se acerca el fin de la guerra entre las dos coreas?

La tensión entre las dos Coreas parece no tener fin. El pasado 9 de marzo, Yook Suk-yeol se posicionó como el nuevo presidente de la República de Corea, más conocida como Corea del Sur. El nuevo mandatario, de tendencia conservadora, parece no tener intención de reanudar conversaciones con Corea del Norte. En una de sus primeras declaraciones como mandatario, Yook Suk-yeol señaló a su vecino del norte como el “principal enemigo” de su país, y prometió adoptar un enfoque de línea dura en sus maniobras militares. Corea del Norte tampoco parece dispuesta a volver a una mesa de diálogo, porque no cesan las pruebas de misiles de mediano y largo alcance.

El explosivo calificativo contra su vecino por parte del presidente surcoreano Yook Suk-yeol, y las constantes maniobras militares de las dos coreas, cierran puertas al diálogo entre ambas naciones.

El politólogo con magíster en estudios políticos José Luis Correa Henao planteó que, durante los últimos 60 años, una cercanía afectiva entre las dos coreas ha sido más un asunto discursivo que una realidad. Ambos países firmaron un armisticio en 1953 para poner fin a los enfrentamientos armados de la guerra de Corea (1950-1953).

Sin embargo, hasta hoy la tensión entre ambas naciones perdura, porque un armisticio es un alto al fuego, no un tratado de paz, por lo tanto, ambos países siguen oficialmente en guerra. Para Correa, la posibilidad de una guerra hoy entre ambos países, es la misma que ha existido siempre. Pero, según el académico, en este momento no hay elementos concretos que aumenten las tensiones y se genere el estallido de una confrontación.

Mientras que el anterior presidente surcoreano era liberal, el actual es de tendencia conservadora. Bajo esa premisa, Correa considera que en Corea del Sur el gobierno cambie de ideología política, no es el factor qué disminuye o aumenta la tensión entre ambos países. En Corea del Norte pasa lo contrario. Aunque Kim Jong-un ha sido el líder qué más beligerante se ha mostrado, su gobierno ha sido en el que las negociaciones más han avanzado, tanto, que ambos países estuvieron a punto de firmar un acuerdo de paz.

Las tensiones se mantienen de parte de ambos bandos y no parece haber voluntad de reconciliación. Las dos naciones siguen mostrándose los dientes con maniobras militares y lanzamiento de misiles. Entonces, ¿por qué no ha estallado una nueva guerra entre las coreas?

Falta voluntad política

Javier Sánchez, profesor de relaciones internacionales de la facultad de derecho y ciencias políticas de la Universidad de Antioquia, expresa que “al no haber sido suscrito un acuerdo de paz, solamente un armisticio, qué es un cese de hostilidades, técnicamente siguen en guerra”.

Un segundo punto señalado por el profesor Sánchez es que el grado de tensiones no ha sido siempre el mismo. Han existido ocasiones en las que se calman los vientos de guerra y empiezan procesos de diálogo intercoreano que han logrado qué familias divididas por la guerra y separadas territorialmente, se reencuentren.

Para Sánchez, el periodo más importante de disminución de tensiones se dio durante el tiempo de Donald Trump como presidente de los EEUU, porque el mandatario decidió reanudar las conversaciones.

Javier explica que la disminución o el aumento de las tensiones depende de la voluntad política de los gobernantes. Por ejemplo, Biden, a diferencia de Trump, ha mostrado una postura de confrontación frente a Corea del Norte. Este cambio de voluntad política pasa, también, en el bando surcoreano, porque el nuevo gobierno, al igual que el de los EEUU, ha mostrado una postura más beligerante

Cortesía de El Colombiano



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