5 errores comunes al usar tarjetas de crédito y cómo evitarlos

Las tarjetas de crédito ofrecen ventajas claras: construyes historial crediticio, accedes a recompensas y gestionas compras con seguridad. Pero su uso implica responsabilidades que muchas veces pasamos por alto. ¿Sabías que gran parte de los problemas financieros relacionados con el crédito surgen de errores que podrías evitar fácilmente con la educación financiera adecuada?

5 errores comunes que debes evitar con tu tarjeta de crédito

1. El riesgo de dar solo el pago mínimo

Realizar únicamente el pago mínimo crea una ilusión peligrosa: sientes que cumples con tus obligaciones mientras tu deuda permanece prácticamente intacta. Sin embargo, los pagos mínimos cubren apenas los intereses y una fracción mínima del capital:

  • Tiempo de pago: podrías tardar más de una década en liquidar una deuda moderada siguiendo esta práctica.
  • Costo multiplicado: terminarás pagando tres o cuatro veces el valor original de tu compra.
  • Presión constante: el crédito deja de ser una herramienta temporal y se transforma en un pasivo que afecta tu patrimonio.

Solución: Intenta ser totalero con tus deudas y pagar el saldo para no generar intereses. Si estás pagando el mínimo de más de una tarjeta, organiza tus deudas por orden de prioridad y enfócate en liquidar una por una. Puedes empezar por las de mayor interés (método avalancha) o las del saldo más pequeño (método bola de nieve).

2. Retirar efectivo sin considerar el costo

Una ventaja de las tarjetas de crédito es que te permiten disponer de efectivo en cajeros automáticos, lo que te salva frente a urgencias. No obstante, debes considerar que esto implica el cobro de comisiones e intereses extra:

  • Comisión por disposición: al retirar efectivo, se aplica una comisión por acceder al dinero de forma rápida. Conocer este monto con anticipación te ayudará a disponer solo de lo necesario.
  • Gestión de intereses: a diferencia de las compras “normales”, el cálculo de intereses comienza desde que retiras el dinero hasta que saldas la deuda; por ello, una buena planificación financiera es vital para aprovechar al máximo este servicio.

Solución: Antes de disponer de efectivo, asegúrate de informarte sobre las comisiones e intereses de tu banco para que puedas obtener la liquidez que necesitas sin comprometer tu estabilidad.

3. Contratar sin revisar el CAT

Muchos eligen su tarjeta fijándose únicamente en la cuota anual o en promociones. El Costo Anual Total (CAT) integra todos los gastos en un solo indicador que permite comparar opciones efectivamente.

  • Diferencias abismales: algunos productos registran CAT superiores al 100%, mientras otros ofrecen condiciones mucho más competitivas.
  • Decisiones equivocadas: basarse solo en beneficios superficiales, sin evaluar el costo financiero real, puede llevarte a contratos desfavorables.
  • Impacto prolongado: el CAT determina cuánto pagarás realmente, por lo que tiene mayor peso en el impacto a tus finanzas.

Solución: Antes de adquirir una tarjeta, compara distintas opciones fijándote en el CAT, tasa de interés, comisiones y beneficios.

4. Bajar la guardia en seguridad digital

Tan solo en la CDMX, los consumos no reconocidos representaron el 32.1% de las reclamaciones clasificadas como fraude durante 2024 (CONDUSEF). Este problema combina técnicas sofisticadas de delincuentes con descuidos básicos.

  • Alertas desactivadas: no configurar notificaciones en tiempo real para cada movimiento.
  • Datos físicos en línea: usar información de la tarjeta física para compras en internet en lugar de la tarjeta digital y el CVV dinámico.
  • Sitios inseguros: realizar transacciones en páginas sin certificados de protección adecuados.
  • Falta de revisión: no monitorear regularmente los estados de cuenta para detectar cargos indebidos.

Solución: Además de crear contraseñas seguras, actualizarlas cada 3 meses y usar tu CVV dinámico, mantente atento a los movimientos de tu tarjeta y reporta de inmediato cualquier cargo que no reconozcas.

5. Gastar sin planificar

¿Sabes exactamente cuánto gastas al mes? La mayoría de las personas no lleva un registro detallado de sus gastos. Esta carencia representa la raíz de problemas financieros evitables.

Sin planificación, caes en patrones de consumo insostenibles:

  • Desconexión real: gastas dinero que esperas tener en el futuro, no dinero que ya tienes disponible.
  • Compras hormiga: pequeños consumos cotidianos que pasan desapercibidos, pero se acumulan rápidamente.
  • Decisiones impulsivas: la facilidad del pago digital elimina el freno natural que representa usar efectivo.
  • Ansiedad financiera: vivir sin control sobre tus finanzas personales genera estrés constante.

Solución: Arma tu presupuesto con base en la regla 50/30/20, es decir, 50% para necesidades básicas, 30% para gastos personales y 20% obligatorio para tu ahorro.

Tu mejor defensa: educación financiera y disciplina

Las tarjetas de crédito funcionan como herramientas de construcción patrimonial cuando las usas con conocimiento. La responsabilidad es compartida entre instituciones y usuarios, pero tú tienes el poder definitivo para evitar estos errores mediante la gestión consciente de tus finanzas personales. Comparar opciones, activar alertas, presupuestar gastos y pagar el total del saldo transforman el crédito en un aliado real de tu economía.


Suscríbete a El Fiscoanalista (novedades y jurisprudencias en materia fiscal y laboral) y a nuestro canal de YouTube.


Cortesía de El Contribuyente



Dejanos un comentario: