Sweet Home Chicago, el blues más tocado en la historia, con una letra desconcertante que quizás ni habla de esa ciudad

Es el blues más tocado en la historia. Sweet Home Chicago despierta en cualquier escenario una potente adhesión al espíritu de la música negra. Se convirtió en el himno de la ciudad del blues eléctrico y la infinidad de versiones, algunas superlativas por su fuerza expresiva, revelan el blues perfecto con la entonación melódica adecuada y la lírica como protagonista de esa búsqueda del Edén.

Sweet Home Chicago fue compuesta por el genial Robert Johnson (1911-1938); grabada el 23 de noviembre de 1936 en un cuarto del Hotel Gunter, en San Antonio, Texas y lanzada en un simple en agosto de 1937 por el sello Vocalion.

Robert Johnson en una de las únicas dos fotos que existen del legendario guitarrista de blues que murió en 1938, a los 27 años.

Un letra imprecisa

Si bien el blues está firmado por Johnson (a quien se creía que había hecho un pacto con el diablo debido a su rapidísimo aprendizaje de la tradición y sus indudables aportes tan significativos hasta el día de hoy) es indudable la influencia del tema Old Original Kokomo Blues, de James Arnold, posteriormente llamado Kokomo Arnold.

La tapa del vinilo original de La tapa del vinilo original de “Sweet home Chicago”, por Robert Johnson.

Johnson usó parte de la estructura y cambió el carácter de la canción haciéndola de migración aspiracional, aunque en la lírica sólo habla indirectamente en el estribillo de Chicago, mientras que se refiere directamente a “esa tierra en California” y nos termina de desconcertar cuando canta “Me voy a California y de allí a Des Moines”, en Iowa.

Entonces, ¿de qué lugar hablaba Johnson? Por cierto, estas referencias geográficas generaron enormes controversias en el mundo del blues en los años ’60 y ’70, donde el blues emergió con fuerza gracias a bandas blancas como los Rolling Stones y Fleetwood Mac, entre otros.

Algunos músicos llegaron a especular que se trataba de un error geográfico de Johnson, que no obstante, siempre ha sido preciso en sus referencias de localidades en más de una de sus canciones.

El problema, sin duda, no lo tenía este artista enorme, sino aquellos que querían a toda costa que Sweet Home Chicago se refiera a Chicago, asunto que sin duda no le importó demasiado a Johnson.

Eric Clapton fue uno de los tantos rockeros blancos que grabó el fanmoso blues de Robert Johnson, Eric Clapton fue uno de los tantos rockeros blancos que grabó el fanmoso blues de Robert Johnson, “Sweet home Chicago”. Foto: AFP

Una creativa interpretación de la letra señaló que describe de manera metafórica un paraíso imaginario que combinaba elementos del norte, Chicago, el oeste y California, lejos del atroz racismo del sur y de la pobreza del Delta del Mississippi, donde había nacido el músico.

Para la comunidad negra, tanto California como el norte de los Estados Unidos eran un destino para salir, esencialmente, de la pobreza.

Otras interpretaciones

Ahora bien, aquí no acaban las interpretaciones. Otra especuló con que Johnson quizás se refería a la Avenida California, en Chicago, una calle que además de ser anterior a la grabación del tema va de un extremo a otro de esa ciudad.

La tapa del vinilo original de La tapa del vinilo original de “Sweet home Chicago”, por Magic Sam.

Para otros, la canción habla de un viaje a través del país, ya que va de la costa oeste, California, pasa por Des Moines, en Iowa, que tiene fronteras comunes con Illinois, estado donde está Chicago, el destino final.

Para ayudar a la confusión o, todo lo contrario, el escritor Allen Greenberg contó que Johnson tenía un pariente lejano que vivía en Port Chicago, California y que es a este lugar al que se refiere la canción.

En fin, la canción se convirtió finalmente en un homenaje a Chicago, cuando el pianista Roosevelt Syker, alteró la letra original. Donde dice: “De regreso a la tierra de California”, la cambió por “De regreso al mismo lugar de siempre” y la que dice “Voy a California” se convierte en “Voy a regresar a Chicago”.

Por cierto, modificó el título por Sweet Old Chicago y hoy por hoy, una gran parte de las versiones toman por buena la letra modificada como la versión del armoniquista Junior Parker, en 1958, lanzamiento que le dio una popularidad que no tenía Sweet Home Chicago.

La austera versión de Robert Johnson recibió un empuje importante con la grabación de Parker, en 1958, aunque firmada por Syker-Parker. La apropiación de las composiciones en el blues fue un hecho común a lo largo de la historia.

Ahora bien, Sweet Home Chicago tuvo su verdadero despertar (Robert Johnson no fue un músico muy tenido en cuenta hasta los años ’70) cuando el bluesman de Chicago, Magic Sam grabó una versión excelente, quizás la definitiva. En 1967, en su álbum West Side Soul, convierte la composición en un blues moderno, lleno de una energía vigorizante y modelo para todas las interpretaciones que vinieron atrás.

La tapa del vinilo de La tapa del vinilo de “Sweet home Chicago”, por The Blues Brothers.

Esta versión logró darle su lugar a este hermoso blues que bien reconocieron los Blues Brothers, por ejemplo. En la película The Blues Brothers (1980), John Belushi cuando presenta la canción, cerca del final, señala: “Dedicada al gran Magic Sam”. La fuerza y el calor que despierta su melodía son utilizados por el dúo, Belushi y Dan Aykroyd como pantalla para poder escapar en la confusión de la ley.

Distintas versiones, sentimiento idéntico

Hay una enorme cantidad de versiones. Cada músico importante de blues la tocó en algún escenario; los ejemplos que pueden encontrarse en YouTube son muchos y muy variados. Desde las conocidas interpretaciones de Freddie King, Muddy Waters hasta jams con Stevie Ray Vaughan, Eric Clapton, Buddy Guy, Jimmie Vaughan, Robert Cray, Johnny Winter y también de B.B.King en dúo.

La tapa del vinilo de La tapa del vinilo de “Sweet home Chicago”, por Muddy Waters.

Si nos detenemos en las grabaciones, podemos destacar al menos una decena de versiones, comenzando por la de Magic Sam como tutora indudable. La de Freddie King, en Alive In America (1973), cargada de su mágica energía; la de Muddy Waters en Live, 1978, Dortmund, y de Jimmy Rogers, en Jimmy Rogers All Star (1999), cantada por Stephen Stills, cargadas de un Chicago Style; la de Taj Mahal, en Recycling the Blues & Other Related Stuff (1972) y la de Buddy Guy junto con el armoniquista Junior Wells, en Live At Cotati Cabaret (1984).

Otras versiones destacadas son la de la cantante Koko Taylor, en Get Together (Live Chicago ’85), la de Eric Clapton, en sus Session For Robert Johnson (2004), la de Peter Green, en el compilado The Very Best Of Peter Green (2013) y la de los Blues Brothers en la banda de sonido de su película.

En la Argentina, Las Blacanblus grabaron una versión en Cuatro mujeres y un maldito piano (1984) y hay en YouTube una versión de Pappo con el organista Deacon Jones (1993) y de La Mississippi con el guitarrista de ZZ Top, Billy Gibbons, entre otros.

El inolvidable Pappo, otro guitarrista que cantó El inolvidable Pappo, otro guitarrista que cantó “Sweet home Chicago”.

Conocedores del espíritu de este blues, la mayor parte de estos artistas eligieron grabarla en vivo por esa fuerza arrolladora de su rítmica que logra entusiasmar a las audiencias, cuanto más entendida más entusiasmada.

Dos asuntos finales: Sweet Home Chicago es el gran standard de blues, sus primeros compases generan el mismo rumor en la audiencia de blues que When The Saints Go Marching In, que tocaba Louis Armstrong para la gente de jazz. Además, desplazó como himno de esa ciudad a My Kind Of Town, de Frank Sinatra.

Cortesía de Clarín



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