Los agobios de la L4 (II)


Larga es la lista de pendientes que se tienen que cumplir para que la Línea 4 del Tren Ligero empiece a funcionar en julio de 2026, como lo calculó esta semana el gobernador Pablo Lemus. 

FERIA DE SAN FRANCISCO

De entrada, aún no está lista la infraestructura básica a lo largo de los 21.1 kilómetros de la ruta, lo que ha impedido hacer las pruebas de recorrido completo, independientemente de las obras pendientes que debe realizar la empresa Ferromex, que más adelante detallaré.

Los cambios en el Sistema del Tren Eléctrico Urbano (Siteur) que, con la ayuda de la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública (SIOP), lleva la supervisión por ser el cliente contratante de las dos empresas constructoras privadas, han influido sin duda para que se dé parte de este retraso. 

Y es que en Siteur siguen los acomodos del nuevo equipo que llegó con Amilcar Alrnoldo López Zepeda, quien sustituyó a Juan Carlos Olguín Aguirre, con la llegada de Lemus a la gubernatura en diciembre pasado.

Han provocado también contratiempos caprichos suntuosos de construcción que han venido desde la SIOP, que en teoría debía sólo apoyar en las tareas de supervisión de obra y en algunas construcciones complementarias, pero que, en el caso de la glorieta elevada en El Cuervo, por ejemplo, hicieron un diseño que implicará al menos el doble del costo de un diseño menos ostentoso pero funcional. Habrá que ver quién fue el creativo a cuenta del contribuyente.

La empresa Ferromex, que negoció con el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la construcción de cuatro pasos a desnivel para automovilistas en las avenidas más transitadas a lo largo de la ruta de la Línea 4, a cambio de aumentar el tiempo de su concesión, aceptó ese compromiso apenas en 2024. Por eso hoy están pendientes las obras de su inicio y en otros de su conclusión de esos puentes en el cruce de la Avenida Artesanos, de la Avenida La Paz, en la Avenida Los Altos y en la Avenida Constitución.

Otro pendiente con Ferromex es el tema de la convivencia ferroviaria. Esto es que el Gobierno estatal y Ferromex acuerden con precisión el protocolo de cambio de vías entre la de carga y la de pasajeros por donde correrá la Línea 4, y a la que tienen que cambiar los vagones de carga para surtir en las empresas Maseca y Cemex. Si bien, no se requieren obras de infraestructura, sí se requiere un plan definido de operación que minimice los riegos por el cruce de vías. Lo ideal, sería que estos cambios de vía ocurrieran durante las horas que la Línea 4 no esté en funcionamiento y no requiera trasladarse para servicios de mantenimiento, que sería entre las cero a las cuatro horas. Pero el acuerdo sigue en definición.

Hay, pues, desde caprichos, improvisaciones, retrasos, pugnas de poder y hasta investigaciones criminales pendientes, entre los agobios de la Línea 4 que si bien nos va, empezará a rodar en el 2026.

OBRAS DE INFRAESTRUCTURA HIDALGO

Cortesía de El Informador



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