El expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, advirtió sobre los riesgos que implican los planes de Donald Trump de usar la Guardia Nacional para operaciones de seguridad interna y migración. En declaraciones divulgadas este viernes, el demócrata calificó las propuestas de su sucesor como una “tendencia peligrosa” que podría poner en riesgo las libertades individuales y la institucionalidad del país.
En una entrevista, Obama dijo que las ideas de Trump de desplegar fuerzas militares en ciudades y en la frontera exceden las atribuciones que debería tener un presidente. “No se trata solo de quién ocupa la Casa Blanca, sino de qué clase de democracia queremos ser. La militarización de problemas civiles marca un camino preocupante”, señaló.
Sus palabras surgieron luego de que Trump confirmara que, en noviembre, planea utilizar la Guardia Nacional para intervenir en ciudades como Chicago y Nueva York, bajo el argumento de combatir la delincuencia y la inmigración irregular. El republicano también ha hablado de redadas masivas contra migrantes y de endurecer las medidas de control en la frontera sur.
La Casa Blanca respondió a las declaraciones de Obama a través de Abigail Jackson, portavoz del presidente Trump, quien rechazó las críticas y acusó al exmandatario de haber “politizado” las instituciones durante su administración.
“Barack Hussein Obama no tiene autoridad para hablar después de haber usado su gobierno contra conservadores y contra el propio presidente Trump con la farsa de Rusia. El presidente Trump está restaurando la integridad en todos los aspectos de nuestro gobierno”, dijo Jackson en el medio Fox News Digital.
El gobernador de Illinois, JB Pritzker, y el alcalde de Chicago, Brandon Johnson, han rechazado cualquier intervención federal. “Señor presidente, no venga a Chicago. No es bienvenido ni necesario aquí”, advirtió Pritzker esta semana.
Expertos en derecho constitucional advierten que el despliegue de la Guardia Nacional en funciones policiales plantea interrogantes legales, pues la Ley Posse Comitatus limita la participación de las fuerzas armadas en tareas de seguridad interna. En el pasado, los presidentes solo han recurrido a este tipo de medidas en circunstancias extraordinarias, como desastres naturales o crisis específicas bajo pedido de los estados.
Con el inicio oficial de la campaña presidencial, la discusión sobre el uso de la fuerza militar en asuntos civiles se perfila como un punto de choque entre demócratas y republicanos. Mientras Obama insistió en que se trata de un camino que amenaza la democracia, Trump aseguró que su estrategia es la única capaz de enfrentar lo que llama “ciudades fuera de control” y una frontera “abierta de par en par”.
Cortesía de El Colombiano
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