Esta inusual figurilla podría ser la única representación de una mujer embarazada vikinga que se conoce

Berserkers, guerreros, navegantes: la iconografía asociada a la era vikinga se ha interpretado tradicionalmente a través de figuras masculinas asociadas a la guerra, los viajes y el poder. Sin embargo, en las últimas décadas, el análisis detallado de otros objetos arqueológicos de este periodo histórico ha abierto nuevas vías para comprender la representación del cuerpo femenino en la Escandinavia altomedieval. En este contexto se inscribe un colgante con una pequeña figurilla hallada en Hagebyhöga, Suecia, que algunos investigadores consideran una posible y excepcional representación de una mujer embarazada. Su singularidad tiene implicaciones simbólicas, sociales y cosmológicas para el estudio del género, el cuerpo y la memoria en el mundo nórdico.

El hallazgo de Åska y su contexto arqueológico

Situado en la provincia de Östergötland, el yacimiento de Åska se excavó por primera vez en 1920. En el transcurso de las intervenciones, se documentó un pequeño túmulo funerario perteneciente a la Edad Vikinga media, fechado en torno al siglo X d. C. El enterramiento contenía los restos incinerados de una mujer adulta, acompañados de un ajuar excepcional que incluía broches de bronce, cuentas de vidrio, elementos de arnés de caballo y objetos de procedencia lejana.

Este conjunto funerario revela que se trataba de una mujer de alto estatus social que podía acceder a bienes integrados en redes de intercambio de largo alcance. Dentro de este contexto apareció una pequeña figurilla antropomorfa de plata, cuyo significado ha generado un intenso debate académico. La asociación directa de la figurilla con la tumba refuerza la interpretación simbólica del objeto en un marco ritual y biográfico concreto.

Colgante. Fuente: Christer Åhlin/Historiska museet/SHM

Una figurilla inusual en la arqueología vikinga

El colgante de Åska es de pequeño tamaño y presenta un cuerpo humano esquematizado, con rasgos sexuales femeninos claramente marcados. El elemento más llamativo para los arqueólogos es la pronunciada protuberancia abdominal, desproporcionada con relación al resto del cuerpo. Este detalle se ha interpretado como una posible alusión explícita al embarazo, algo de extrema rareza en el arte figurativo vikingo conservado.

El cuerpo aparece representado de pie, con los brazos colocados a ambos lados del torso y sin atributos bélicos ni herramientas reconocibles. La ausencia de marcadores de estatus guerrero o doméstico refuerza la hipótesis de que se enfatizó voluntariamente el cuerpo de la pieza más que una determinada actividad social. Algunos estudiosos sostienen que la imagen del colgante podría representar a la diosa Freya, divinidad asociada con el embarazo, la regeneración y los ciclos vitales.

Embarazada de Aska
Reverso de la pieza. Fuente: Gabriel Hildebrand/Historiska museet

¿Una mujer embarazada en el arte vikingo?

La interpretación de la figurilla como una mujer embarazada se apoya en un análisis comparativo con otras representaciones antropomorfas escandinavas. En la mayoría de los casos, las figuras femeninas aparecen sexualizadas mediante los pechos marcados o determinados rasgos de vestimenta. Sin embargo, raramente muestran los procesos biológicos, y mucho menos la gestación.

El abultamiento del vientre en la figurilla de Åska no parece responder a un error técnico ni a una convención estilística conocida. Por el contrario, su carácter deliberado parece responder a una intención simbólica específica. En este sentido, la figurilla podría constituir la única representación conocida del embarazo en el mundo vikingo, una cultura en la que la fertilidad era central, pero rara vez se explicitaba visualmente.

Mujer embarazada
Recreación fantasiosa. Fuente: Midjourney/Erica Couto

Fertilidad, cuerpo y cosmología nórdica

En la mitología y las creencias nórdicas, la fertilidad desempeñaba un papel fundamental, tanto en el ámbito humano como en el agrícola y el cósmico. Sin embargo, esta centralidad se expresaba, sobre todo, a través derituales, narraciones orales y símbolos abstractos, más que mediante representaciones figurativas realistas.

La figurilla de Åska introduce la posibilidad de que el cuerpo femenino gestante funcionara como un potente símbolo de continuidad, memoria y futuro. El embarazo no solo representaría la vida en formación, sino también la conexión entre generaciones, un concepto clave en aquellas sociedades donde la identidad se construía a partir del linaje y la memoria ancestral.

Relación con la memoria y el tiempo

El análisis del ajuar funerario de Åska, además, ha demostrado que algunos objetos depositados en la tumba tenían una antigüedad considerable en el momento del enterramiento. Esta acumulación de tiempos distintos en un mismo contexto material sugiere una concepción compleja de la temporalidad.

En este marco, la figurilla podría actuar como un nodo material en el que confluían pasado, presente y futuro. Según algunas interpretaciones, el cuerpo embarazado encarnaría el futuro, mientras que la deposición de la figurilla en la tumba vincularía la memoria del grupo con la biografía de la mujer enterrada. La figurilla no sería, por tanto, un simple objeto decorativo, sino un artefacto cargado de significados temporales y sociales.

Figura de embarazada, Aska
SHM 16429. Fuente: Wikimedia/The Swedish History Museum

Género, estatus y posible función ritual

Algunas tumbas femeninas vikingas se han relacionado con la figura de la völva, la adivina o especialista ritual. Aunque la figurilla de Åska no permite una identificación directa con este rol, su asociación con un enterramiento femenino de alto estatus invita a considerar una posible función ritual o simbólica especializada. El énfasis en el cuerpo gestante podría vincularse a conocimientos específicos sobre la vida, el destino y la continuidad del grupo. En este sentido, la figurilla podría reflejar una forma de autoridad femenina basada en el control simbólico del nacimiento, la memoria y el futuro.

Un objeto excepcional con límites interpretativos

Pese a su enorme interés, los propios investigadores subrayan la necesidad de mantener la cautela. La interpretación de la figurilla de Åska como una mujer embarazada no puede considerarse definitiva, dado el carácter único del objeto y la ausencia de paralelos directos. Lejos de ofrecer respuestas cerradas, la figurilla de Åska plantea nuevas preguntas sobre cómo se concebía el cuerpo femenino, qué aspectos de la vida eran dignos de representación y cómo se materializaban ideas complejas como la fertilidad, la memoria y el tiempo. Si la interpretación como mujer embarazada fuese correcta, estaríamos ante la única representación conocida del embarazo en el mundo vikingo, un hallazgo de enorme relevancia para los estudios de género, cuerpo y simbolismo.


Referencias

  • Arwill-Nordbladh, E. 2024. “Memory and Temporality: A Viking Age example”, en Moen, Marianne y Unn Pedersen (eds.), The Routledge handbook of gender archaeology, pp. 238-253. Routledge. DOI: 10.4324/9781003257530-20.

Cortesía de Muy Interesante



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