Descubierto un planeta “rebelde” que flota en solitario en el centro de la Vía Láctea: “Es un mundo expulsado por su estrella”

En el corazón de la Vía Láctea, allí donde las estrellas más antiguas de la galaxia se entremezclan con los astros nacientes y el frenesí del polvo espacial, se ha descubierto un planeta “rebelde” que vaga completamente solo por el cosmos. Se trata de un mundo que, a diferencia del nuestro, no gira alrededor de ninguna estrella, no recibe calor de ningún sol y no aparece en ninguna imagen directa. Pero que, aún así, sobrevive. Un equipo internacional de astrónomos ha logrado descubrirlo a través del análisis de una miríada de datos capturados por telescopios terrestres y espaciales y, según anuncian este miércoles en la revista ‘Science’, su historia podría “marcar un hito” en el estudio de los mundos expulsados por su estrella y que ahora deambulan solos por el firmamento.

El hallazgo, liderado por el astrónomo Subo Dong, de la Universidad de Pekín, relata la historia de un planeta descubierto a unos 9.950 años luz de nosotros y a unos 3.000 pársecs del centro de la Vía Láctea, en una región muy densa y compleja donde existir es, de por sí, un desafío. Es ahí donde los científicos han logrado identificar la presencia de un mundo con una masa comparable a la de Saturno o al 22% del peso de Júpiter, tal y como indican los análisis, estaría flotando completamente solo en el cosmos, sin estar ligado gravitatoriamente a ninguna estrella y condenado a un viaje silencioso por el espacio interestelar.

Los científicos afirman que este mundo, lejos de ser una rareza, podría pertenecer a una vasta población de planetas expulsados por sus estrellas que han acabado convirtiéndose en “restos errantes” de sistemas que por alguna razón no lograron mantener el equilibrio. El estudio de estos cuerpos, de hecho, refuerza la idea de que la formación planetaria es un proceso dinámico, a veces caótico, en el que no todos los mundos sobreviven a la danza gravitatoria de sus sistemas. Sobre todo porque, a veces, estos lugares pueden ser entornos crueles que acaban arrojando al vacío a algunos de sus elementos.

Un destello que delata a un invisible

El descubrimiento de este planeta rebelde se produjo gracias a un fenómeno poco frecuente llamado microlente gravitatoria, que ocurre cuando un objeto masivo pasa por delante de una estrella lejana y amplifica temporalmente su luz. El 3 de mayo de 2024, varios telescopios terrestres situados en Chile, Sudáfrica y Australia detectaron un breve aumento de brillo en una estrella situada en el bulbo galáctico de la Vía Láctea. El mismo evento fue observado desde el espacio por el satélite Gaia, situado a unos 1,5 millones de kilómetros de la Tierra. El análisis del destello, detectado durante menos de un día, indica que que el objeto responsable de este fenómeno no es otro que un cuerpo pequeño y no ligado a ninguna estrella. Es decir, un planeta errante.

La búsqueda de estos mundos solitarios podría dar un salto con el telescopio espacial Nancy Grace Roman, cuyo lanzamiento en 2027 permitirá observar millones de estrellas y reconstruir su origen

El estudio de estos mundos rebeldes podría dar un salto decisivo en los próximos años gracias al lanzamiento de una nueva generación de telescopios diseñados específicamente para detectar microlentes gravitatorias con mucha mayor precisión y continuidad. En particular, tras el despegue del telescopio espacial Nancy Grace Roman, previsto para 2027, que permitirá observar millones de estrellas del centro de la Vía Láctea de forma sistemática y con una sensibilidad sin precedentes. Según explican los expertos, esto ayudará a reconstruir el origen y la frecuencia de los planetas errantes y comprender mejor hasta qué punto la violencia gravitatoria es una pieza clave en la arquitectura final de los sistemas planetarios.

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Cortesía de El Periodico



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