Una presión de pega, un vestuario perdido, la guerra con Vinícius… Razones para el adiós de Xabi Alonso

Es el comienzo de una etapa repleta de ilusión e intensas emociones. Llega un entrenador que ya es uno de los mejores del mundo y que representa todos los valores del Real Madrid”. Así hablaba Florentino Pérez el 26 de mayo de 2025, cuando presentaba a Xabi Alonso como nuevo entrenador del Real Madrid. “Empieza el Rock&Roll”, dijo el nuevo técnico. Ayer se acabó la historia: ni ilusión, ni intensas emociones ni rock & roll por ningún lado. Alonso ha sido despedido tras más de un mes y medio caminando con la soga al cuello.

Infinitas causas podrían explicar la destitución del técnico destinado a liderar la transición de un trasatlántico que había perdido el hambre bajo el triunfante mando de Ancelotti. Alonso era la modernidad, la presión, el intervencionismo y el fútbol del siglo XXI… y por ahí empezó a cavar su fosa. Los jugadores, y Florentino Pérez, se encargaron del resto de paladas. Ahí van algunas razones del fulminante despido.

La libreta

Xabi Alonso llegó al equipo con las ideas más que claras, cristalinas. Quería que su Real Madrid fuera su Bayer Leverkusen, otro FC Barcelona, con once jugadores corriendo del minuto 1 al 90 con una sola misión: robar, crear, atacar… marcar. Y pareció, solo pareció, que podría conseguirlo en sus primeros partidos, en un Mundial de Clubes que el Real Madrid aprobó con poco juego y mucha ilusión.

Todo ha sido un espejismo. El equipo presionaba a ratos y la pizarra de Xabi Alonso ha sido un manicomio de once fichas descolocadas, donde los tres primeros que debían presionar, las estrellas, preferían economizar esfuerzos. Pese unos resultados más que decentes: segundo en LaLiga y dentro del Top-8 de la Champions, el juego del Real Madrid ha sido un desastre.

Sin timón

Se fueron Kroos y Modric y el Real Madrid tiró la brújula al mar. Poco importaba el excepcional momento de Courtois y Mbappé, pues en el equipo hacía aguas en el centro del campo y desde las oficinas nunca ha habido intención de alguna de solucionarlo en el mercado: no había juego, una filosofía, ni un jugador capacitado para dirigir la nave: Camavinga, Ceballos, Güller, Tchouameni, Bellingham…todos han pasado por ese casting de capitán general y todos lo suspendieron.

Un vestuario perdido

He aquí una de las grandes razones tras el despido de Xabi. Como ya informó 20minutos hace unas semanas, las altas instancias del club perdieron la fe en su entrenador cuando se dieron cuenta de que había perdido el control del vestuario en apenas tres o cuatro meses. En noviembre ya se hablaba de varios bandos en la plantilla, enfrentados por el apoyo al entrenador. Valverde se quejó amargamente de que no jugaba en su posición, Brahim también lamentaba sus pocos minutos y, sobre todo… el caso Vinícius.

Vinícius

Xabi Alonso y Vinícius chocaron de frente desde el primer minuto del partido, cuando el tolosarra llegó al banquillo blanco y, en una de sus primeras decisiones, sentó en el banquillo a una de las estrellas del equipo. El conflicto se fue calentando y terminó de explotar en el Santiago Bernabéu y ante millones de personas, cuando el brasileño clamó contra su entrenador delante de todo el planeta cuando este le mandó al banquillo al final de su partido ante el Barcelona. El Real Madrid había ganado, pero el día después el tema era Vinícius y su desplante. Xabi quiso arreglar el asunto a su manera, dentro del vestuario y sin castigo alguno hacia su estrella. Quizás fue el propio club quién le instó a ello pero, desde aquel día, pareció que la condena ya estaba dictada y los días habían empezado a correr. Alonso había perdido al vestuario.

Nulo apoyo del club

El ‘caso Vinícius’ rompió algo en el vestuario y también en los despachos. En su conflicto con la estrella brasileña por sus continuos desplantes hacia el entrenador, el club tuvo claro a quién apoyar y no hizo ademán por reafirmar la autoridad de Xabi Alonso, que solo encontró cierto calor en su propio vestuario. Arriba, Florentino Pérez ya tuvo claro desde diciembre que se había equivocado con él: todo era cuestión de tiempo. Y así ha sido.

Y el factor Pintus

En las últimas horas, varios medios han especulado con el nombre del antiguo preparador físico del equipo como la mecha que terminó de provocar la decisión de Florentino Pérez. El presidente madridista intentó, según informaron ayer varios medios, de imponer a Xabi Alonso el regreso de Pintus como mejor forma de frenar la sangría de lesiones de la plantilla y su baja forma física. Alonso se negó y mostró su total confianza en su gente. Y después, pasó lo que pasó. Este martes, Pintus ya ha dirigido los entrenamientos físicos del equipo, al mando de Arbeloa.

Cortesía de 20 Minutos



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