
En abril de 2026, todas las personas físicas deben presentar su declaración anual ante el SAT. Para muchos, esto significa aceptar que pagarán una cantidad fija. Para otros, representa una oportunidad: conocer qué gastos personales son deducibles puede resultar en un saldo a favor o en una reducción significativa de los impuestos adeudados.
El Servicio de Administración Tributaria permite deducir varios tipos de gastos personales y acceder a estímulos fiscales específicos. El problema es que muchas personas no saben que existen o no cumplen correctamente los requisitos. Aquí te explicamos cuáles son y cómo aprovecharlos.
Requisitos básicos para que tus deducciones sean válidas
Antes de explorar cada deducción, hay tres requisitos que el SAT exige sin excepciones. Si no los cumples, tu deducción será rechazada.
Primero, necesitas comprobante fiscal digital (CFDI) por cada gasto. No es suficiente con un recibo físico o una nota de venta. El CFDI debe estar a nombre de tu Registro Federal de Contribuyentes (RFC) correctamente escrito.
Segundo, el método de pago debe ser electrónico o documentado. Esto significa transferencia bancaria, tarjeta de crédito, tarjeta de débito o cheque nominativo. Los pagos en efectivo no son deducibles, sin excepciones.
Tercero, la operación debe estar correctamente documentada. Guarda toda la documentación: CFDI, comprobante de pago, y cualquier correspondencia relacionada. El SAT puede solicitar estos documentos durante una revisión.
Gastos médicos: la deducción más común
Los gastos médicos son probablemente la deducción personal más utilizada. La ley permite deducir pagos por honorarios médicos, dentales, psicológicos y de nutrición. También incluye gastos hospitalarios, de enfermería, análisis clínicos y medicinas adquiridas en instituciones hospitalarias.
Aquí viene un detalle importante: no solo cuentan tus gastos. Puedes deducir también los gastos médicos de tu cónyuge, personas en concubinato, padres e hijos en línea recta. La única restricción es que estos familiares no deben haber ganado en el año más de 41,273.52 pesos (la UMA anual 2025).
El pago debe hacerse mediante transferencia electrónica, tarjeta o cheque nominativo a nombre del proveedor del servicio, y debe estar amparado por CFDI.
Adicionalmente, existe una categoría especial llamada gastos médicos mayores. Aunque la ley la reconoce como deducible, requiere condiciones específicas que varían. Verifica con tu contador los detalles sobre qué califica como “mayor”.
Gastos funerarios: un gasto necesario pero deducible
Los gastos funerarios pueden deducirse cuando has tenido que incurrir en ellos. Esta deducción aplica para ti y también para tu cónyuge, personas en concubinato, padres e hijos en línea recta, con la misma restricción de ingresos: no deben haber ganado más de 41,273.52 pesos anualmente (con excepción de ti, el contribuyente).
Un detalle crucial: la deducción aplica cuando se utiliza el servicio funerario, no cuando adquieres un plan a futuro. Si compraste un plan de prevención hace años y finalmente lo necesitas este año, solo es deducible el año en que se utilizó.
El método de pago puede ser cualquiera (efectivo incluido en este caso), pero siempre necesitas el CFDI correspondiente.
Donaciones a organizaciones autorizadas
Donar dinero es deducible, pero solo bajo ciertas condiciones. Debes realizar donativos a organismos autorizados por el SAT: la Federación, entidades federativas, municipios, organismos descentralizados e instituciones específicamente autorizadas.
Aquí hay un límite importante: la deducción no puede exceder el 7% de tus ingresos del año anterior. Por ejemplo, si ganaste 100,000 pesos en 2024, en 2025 puedes deducir máximo 7,000 pesos en donativos.
Esta limitación existe para evitar que alguien reduzca excesivamente sus impuestos mediante donativos. El SAT ve la deducción de donativos como un incentivo, no como un escape impositivo ilimitado.
Intereses de créditos hipotecarios para vivienda
Si obtuviste un crédito para comprar casa, los intereses reales del crédito hipotecario son deducibles. Esto aplica solo a créditos contratados con instituciones del sistema financiero (bancos, instituciones de crédito autorizadas), no a créditos de personas particulares.
La institución financiera te proporciona un comprobante fiscal que especifica exactamente cuánto de lo que pagaste fue interés real y deducible. No necesitas hacer cálculos: ellos te lo indican.
Existe un techo: el monto total del crédito no puede exceder 750,000 Udis, que equivalen aproximadamente a 6.5 millones de pesos. Si tu crédito es mayor, solo la porción dentro del límite permite deducción de intereses.
Aportaciones voluntarias a planes de retiro
Si tienes una preocupación por el retiro y quieres ahorrar adicional, las aportaciones voluntarias a tu cuenta de retiro son deducibles. Esto incluye aportes a planes personales de retiro (PPR) y aportaciones complementarias de retiro.
El límite de deducción es el 10% de tus ingresos acumulables del año, pero no pueden exceder 5 UMAs anuales (206,480.50 pesos en 2025). Se aplica el límite más bajo.
Por ejemplo: si ganas 656,269.73 pesos al año, el 10% sería 65,626.97 pesos. Las 5 UMAs son 206,480.50 pesos. Entonces puedes deducir máximo 65,626.97 pesos.
Estas aportaciones fomentan el ahorro para el retiro y al mismo tiempo reducen tu carga tributaria. Es una de las deducciones más estratégicas si tu ingreso es suficiente.
Transporte escolar: educación de tus hijos
Si tienes hijos en escuela y pagas transporte escolar obligatorio, ese gasto es deducible. Esto aplica solo para los descendientes en línea recta (tus hijos, no sobrinos ni otros parientes).
Un detalle técnico importante: el comprobante fiscal debe separar expresamente el monto del transporte. No puedes agrupar el transporte con la colegiatura. Debe aparecer como línea separada.
El pago se realiza mediante cheque nominativo, transferencia electrónica, tarjeta de crédito o débito, como cualquier otra deducción.
Estímulos fiscales adicionales
Más allá de las deducciones personales, la ley fiscal prevé ciertos estímulos fiscales que reducen aún más tu base gravable.
El primero es un estímulo para aportaciones a planes personales de retiro. Esto es adicional a la deducción de aportaciones voluntarias que ya mencionamos. El monto máximo es de 152,000 pesos, y es independiente de las deducciones personales.
El segundo es un estímulo fiscal para colegiaturas de nivel básico a medio superior. Aplica para ti, tu cónyuge, padres e hijos en línea recta. Los requisitos específicos y montos límite varían, así que verifica con tu contador los detalles exactos de este estímulo.
Cómo aprovechar al máximo tus deducciones
La clave es documentar todo desde el momento del gasto. No esperes a abril para buscar facturas. A lo largo del año, cuando realices cualquier gasto que podría ser deducible, pide inmediatamente el CFDI. Guárdalo en una carpeta específica.
Considera revisar tus gastos del año pasado. Es posible que hayas incurrido en gastos deducibles sin saber. Medicinas prescritas, colegiatura, intereses del crédito: todos generan CFDI.
Finalmente, si tus ingresos son moderados o bajos, pero tienes gastos médicos, educativos o hipotecarios significativos, una declaración anual podría resultarte en saldo a favor. En lugar de solo cumplir una obligación, podrías recuperar dinero.
La declaración anual de 2025 abre en abril de 2026. Prepárate ahora identificando qué deducciones aplican a tu situación. Una hora de organización hoy podría ahorrar miles de pesos en impuestos.
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Cortesía de El Contribuyente
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