
Washington. El presidente estadounidense, Donald Trump, alentó el día de ayer a los manifestantes en Irán a continuar con su movimiento y a derrocar a las autoridades de la República Islámica, cuya represión de las protestas dejó al menos 734 muertos, según una oenegé.
“Patriotas iraníes, ¡SIGAN PROTESTANDO! ¡TOMEN SUS INSTITUCIONES! … LA AYUDA ESTÁ EN CAMINO”, dijo Trump en una publicación en Truth Social, agregando que había cancelado todas las reuniones con funcionarios iraníes hasta que se detuviera la “matanza sin sentido” de manifestantes.
Los disturbios, desencadenados por las terribles condiciones económicas, han supuesto el mayor desafío interno a los gobernantes clericales de Irán en al menos tres años y se han producido en un momento de intensificación de la presión internacional tras los ataques israelíes y estadounidenses del año pasado. Un funcionario iraní dijo el martes que unas 2,000 personas habían muerto en las protestas, la primera vez que las autoridades reconocen el elevado número de víctimas mortales de una intensa represión durante dos semanas de disturbios en todo el país.
La ONG Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, indicó el martes que pudo verificar 734 muertes, incluyendo nueve menores de edad, en la represión de las protestas, pero advirtió que la cifra real de víctimas podría superar las 6,000. Además, reportó que hay más de 10,000 detenidos.
Human Rights Watch (HRW) abundó diciendo que existen “informes fiables de que las fuerzas de seguridad están llevando a cabo matanzas a gran escala”.
Las marchas se han convertido en un movimiento contra el régimen teocrático que ha gobernado desde la revolución de 1979 y que desde 1989 está dirigido por el guía supremo Alí Jamenei.
El martes, el canciller iraní, Abás Araqchi, declaró a Al Jazeera que el gobierno ordenó que se cortara internet tras verse “confrontado a operaciones terroristas y darse cuenta de que las órdenes venían de fuera del país”.
Y aunque ayer se restableció la conexión telefónica internacional, los iraníes siguen sin poder acceder a internet desde el 8 de enero con el propósito, según organizaciones de derechos humanos, de ocultar la magnitud del derramamiento de sangre.
Reacciones
En el plano internacional, el canciller alemán Friedrich Merz expresó que creía que el gobierno caería. “Parto de la base de que estamos asistiendo a los últimos días y semanas de este régimen”, declaró, añadiendo que si ha tenido que mantener el poder mediante la violencia, “está efectivamente en su final”.
El tono se endureció. El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, se declaró “horrorizado” por la represión y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció que se propondrán sanciones “rápidamente” en respuesta al “aterrador” número de muertos.
España, Francia, Reino Unido, Finlandia, Dinamarca y Alemania convocaron a diplomáticos iraníes para expresar su “condena” por la represión en las protestas.
Otra opinión tiene Rusia. Ayer condenó lo que describió como “interferencia externa subversiva” en la política interna de Irán, diciendo que las amenazas de Estados Unidos de nuevos ataques militares contra el país eran “categóricamente inaceptables”.
Cortesía de El Economista
Dejanos un comentario: