
Antes de pensar en jarabes o pastillas, el cuerpo suele pedir algo más simple: calor. Las infusiones ayudan porque hidratan, elevan ligeramente la temperatura corporal y suavizan los tejidos inflamados de la garganta. Además, muchas plantas tienen propiedades antiinflamatorias, antisépticas o calmantes que actúan de forma gradual pero constante.
La clave no está en tomar cualquier té, sino en elegir ingredientes que realmente ayuden cuando hay frío y dolor al tragar.
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Jengibre, miel y limón
Es una de las infusiones más conocidas y no por costumbre, sino por eficacia. El jengibre genera una sensación de calor inmediato y ayuda a desinflamar; la miel recubre la garganta y reduce la irritación; el limón aporta acidez ligera y vitamina C. Funciona especialmente bien cuando hay ardor o sensación de garganta “rasposa”.
Manzanilla con canela
La manzanilla es calmante y antiinflamatoria, ideal cuando el dolor es leve pero persistente. La canela aporta calor y un aroma reconfortante que ayuda a relajar el cuerpo. Es una buena opción nocturna, cuando el frío se combina con cansancio general.
Infusión de manzanilla.
Infusión de tomillo
Menos popular, pero muy efectiva para la garganta. El tomillo tiene propiedades antisépticas y expectorantes, por lo que ayuda cuando hay carraspera, inicio de tos o sensación de mucosidad. Puede tomarse solo o con un poco de miel para suavizar su sabor.
Cúrcuma con pimienta negra
Cuando la garganta duele por inflamación, esta combinación puede ser útil. La cúrcuma es conocida por su efecto antiinflamatorio y la pimienta negra ayuda a potenciar su absorción. Es una infusión intensa, ideal para tomar una vez al día, especialmente en climas fríos y secos.
Beneficios del té de damiana y cúrcuma
Hierbabuena con limón
Aunque suele asociarse a algo refrescante, en infusión caliente ayuda a despejar la garganta y aliviar la sensación de pesadez. Es recomendable cuando el malestar de garganta viene acompañado de digestión lenta o náuseas leves provocadas por el frío.
Clavo y canela
Muy aromática y profundamente cálida. El clavo tiene un ligero efecto analgésico que puede ayudar a disminuir el dolor al tragar, mientras que la canela aporta calor prolongado. Es ideal para la noche o después de estar expuesto al frío por varias horas.
Salvia
Tradicionalmente usada para la garganta, la salvia tiene propiedades antiinflamatorias y ayuda a aliviar la ronquera. Se recomienda tomarla tibia y no demasiado concentrada, especialmente si hay resequedad al hablar.
infusiones
Cómo tomarlas para que sí ayuden
Las infusiones deben tomarse calientes, no hirviendo, para evitar mayor irritación. Lo ideal es beberlas a pequeños sorbos, permitiendo que el líquido recorra la garganta lentamente. Endulzar con miel es preferible al azúcar, y es mejor evitar el limón si hay ardor intenso o reflujo.
Cuándo no es suficiente
Si el dolor de garganta se acompaña de fiebre alta, dificultad para respirar o persiste más de unos días, las infusiones funcionan solo como apoyo, no como tratamiento. En esos casos, lo mejor es consultar a un profesional de la salud.
Cortesía de El Economista
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