¿Es este el interior más avanzado de su clase? Tres pantallas gigantes, IA y y una atmósfera ‘lounge’ en el nuevo rival del segmento premium

Hay coches que nacen para sumar volumen. Y luego están los que llegan con una misión mucho más ambiciosa: cambiar la conversación. Renault Filante pertenece claramente al segundo grupo. No es un lanzamiento más dentro de la gama, sino la vitrina internacional con la que la marca quiere consolidar su salto hacia arriba en mercados clave fuera de Europa. Un modelo pensado para competir en el territorio premium sin complejos, con un diseño que no pasa desapercibido, una tecnología de cabina que parece sacada de un concept y una mecánica híbrida que promete eficiencia sin renunciar a sensaciones.

El momento elegido no es casual. La industria vive una transición profunda: electrificación, software, conectividad, asistentes cada vez más sofisticados… y, al mismo tiempo, una demanda creciente de confort real, de silencio a bordo y de experiencias de uso más “humanas”. Renault responde con un crossover que rompe etiquetas: mezcla la presencia de un SUV con una silueta de coupé, añade una firma luminosa espectacular y apuesta por un interior con ambiente lounge, pantallas panorámicas y una experiencia digital a medida.

Pero Filante va más allá del producto. Es el escaparate de una estrategia, el Renault International Game Plan 2027, con el que la marca prevé lanzar ocho modelos fuera de Europa entre 2024 y 2027, poniendo el foco en los segmentos con más valor. Y aquí Filante juega el papel de buque insignia: el coche que marca el tono, el que sube el listón y el que conecta el legado histórico de Renault con su versión más futurista. Su nombre lo deja claro: “Filante” no se elige al azar. Es un guiño directo a la Étoile Filante de 1956, el prototipo de récord, y también al Renaut Filante Record 2025, el concept eléctrico que demostró hasta dónde puede llegar la eficiencia con aerodinámica y tecnología.

El despliegue también es revelador: Corea del Sur en marzo de 2026, y después Sudamérica y los estados del Golfo hasta principios de 2027. Un coche global, con desarrollo internacional y fabricación en Busan, que quiere demostrar que Renault no solo está preparando el futuro… sino que pretende liderarlo en nuevos territorios.

Un nuevo buque insignia internacional para la era Renault 2027

Renault Filante es, ante todo, un coche con intención. La marca lo presenta como el nuevo abanderado global, el modelo que pone cara a su expansión fuera de Europa y a su ambición de competir en segmentos más altos. En el esquema del International Game Plan 2027, Filante no viene a “encajar”: viene a tirar del resto. Y lo hace con una propuesta muy clara: diseño emocional, confort premium, una cabina hiperconectada y un tren motriz híbrido de nueva generación. Su rol es estratégico: reforzar la presencia de Renault en mercados como Corea del Sur, Oriente Medio y América Latina con un producto que se perciba de inmediato como más sofisticado, más tecnológico y más aspiracional.

Filante: un nombre con historia y una declaración de intenciones

Pocas veces el nombre de un coche dice tanto. “Filante” conecta con el legado de Renault por partida doble: por un lado, la Étoile Filante de 1956, símbolo de velocidad y récords; por otro, el Renault Filante Record 2025, el concept eléctrico aerodinámico que en diciembre estableció un registro de eficiencia impresionante: 1.008 km en menos de 10 horas, a una media de 102 km/h y con un consumo de 7,8 kWh/100 km. Y aún hay un tercer guiño con aroma premium: en los años 30, la “estrella” se usaba como distintivo de los modelos más prestigiosos de la marca. Al rescatar ese imaginario, Renault no solo mira al pasado: lo utiliza como argumento para justificar una aspiración muy concreta en el presente.

Corea del Sur como punto de partida de un modelo global

Filante se construirá en Busan, y ese dato no es menor. Renault quiere que este modelo simbolice la capacidad industrial y tecnológica de Renault Corea, con una puesta a punto y una experiencia de conducción alineadas con el gusto local. Además, el contexto de mercado acompaña: en Corea, los segmentos D y E concentran más de la mitad de las ventas, y el segmento E por sí solo representa una porción muy relevante. Filante llega justo ahí, donde hay margen para un producto de enfoque premium. Y lo hace con un mensaje que suena a colaboración bien engrasada: ADN global de Renault en diseño e innovación, combinado con la excelencia técnica de la industria coreana.

La hoja de ruta: ocho lanzamientos fuera de Europa y un salto de valor

Renault International Game Plan 2027 no va de “estar” en mercados internacionales: va de crecer con rentabilidad. Entre 2024 y 2027, la marca lanzará ocho nuevos vehículos fuera de Europa, cinco de ellos en segmentos C y D, buscando posicionarse donde se genera más valor. Dentro de esa ofensiva, Filante se coloca en lo alto como buque insignia, compartiendo protagonismo con nombres como Kardian, Duster E-Tech, Boreal o Koleos. Además, la ambición electrificada es clara: que una de cada tres ventas fuera de Europa sea híbrida o eléctrica en ese periodo. Filante encaja como una pieza de precisión en ese puzle.

Un crossover que mezcla géneros para romper normas del segmento E

Renault define el Filante como un crossover “de cruce de géneros”: ni berlina clásica de tres volúmenes ni SUV convencional. Es una carrocería musculosa y esculpida, con una trasera alargada y tridimensional que lo acerca al lenguaje de un coupé, pero con postura elevada y presencia de SUV. El objetivo es evidente: diferenciarse en un segmento donde muchas propuestas se parecen demasiado. Con un perfil elegante, líneas tensas y proporciones generosas, Filante busca un equilibrio fino entre eficiencia aerodinámica, estatus y emoción visual. Y ese enfoque no es casual: es el tipo de diseño que compite por atención en el primer vistazo.

Una firma luminosa que quiere ser icono desde el primer segundo

La identidad visual es uno de los grandes “golpes” del Filante. La parrilla apuesta por una estructura tridimensional iluminada basada en el motivo del diamante, con gradación de color desde la parte superior hasta zonas inferiores en negro brillante. Los faros LED se integran como piezas casi escultóricas y la firma diurna marca un ángulo de 28°, en referencia directa a la geometría del logo. Además, hay secuencia de bienvenida y despedida, un detalle que parece pequeño, pero que crea vínculo emocional con el usuario desde el uso diario. Renault sabe que el premium también se juega en estos gestos.

Una trasera esculpida, aerodinámica y sin limpiaparabrisas

La parte trasera del Filante no solo busca estética: transmite dinamismo y eficiencia. Laterales más estrechos, superficies tensas, hombros marcados y una caída del techo prolongada por un alerón suspendido construyen una imagen atlética, casi lista para “saltar”. La luneta trasera inclinada prescinde de limpiaparabrisas, lo que refuerza esa idea de diseño limpio y técnico. Las luces LED ultrafinas, integradas como objetos empotrados en la carrocería, ensanchan visualmente el coche, mientras el parachoques y el difusor añaden esa precisión industrial que tanto se asocia al lenguaje premium.

Interior tipo lounge con tres pantallas panorámicas y realidad aumentada

Dentro, Filante juega otra carta fuerte: convertir la cabina en un espacio habitable de alto nivel. El salpicadero horizontal integra tres pantallas panorámicas de 12,3 pulgadas (instrumentación, central y pasajero) en un conjunto continuo llamado OpenR Panorama Screen. Y lo remata con un head-up display de realidad aumentada de 25,6 pulgadas, que proyecta información en el campo visual del conductor con una sensación de inmersión real. Todo está pensado para transmitir amplitud, tecnología y sofisticación sin caer en la complejidad. La ergonomía también se cuida: volante de cuatro radios con parte superior e inferior plana, y controles ubicados para un uso natural.

Iluminación ambiental, techo panorámico enorme y detalles de acabado premium

Filante convierte la atmósfera en parte de la experiencia. La iluminación ambiental LED ofrece 48 colores con ajuste de intensidad, recorriendo salpicadero, puertas y respaldos. Las puertas delanteras incluso proyectan el logo retroiluminado de Filante. A esto se suma un techo solar fijo de 1,1 m², de los más grandes de su clase, con persiana deslizante para modular la luz. Los materiales también apuntan alto: textiles recubiertos, elementos reciclados y acabados como aluminio cepillado, molduras grabadas con láser o inserciones satinadas. En las versiones Esprit Alpine, aparecen guiños claros a Alpine con costuras tricolor y detalles azules.

Confort para todos: espacio trasero líder y maletero gigantesco

El tamaño no se queda en la ficha técnica: se traduce en comodidad real. Con una batalla de 2.820 mm, Filante promete un interior especialmente generoso, con 320 mm de espacio para las rodillas detrás y una altura de 874 mm. El banco trasero 40/60 mantiene un soporte cuidado, y la experiencia se refuerza con elementos prácticos como soportes para móvil y tabletas en los respaldos delanteros. También hay climatización trizona, con ajustes independientes para delante y detrás. Y el maletero juega en ligas grandes: 654 litros con asientos en posición normal y hasta 2.071 litros con los respaldos abatidos. Perfecto para un coche familiar… pero con ambiciones premium.

Un sistema de sonido pensado para audiófilos y un habitáculo más silencioso

Renault quiere que el Filante sea confortable no solo por espacio, sino por aislamiento. El coche incorpora acristalamiento acústico, juntas de puerta optimizadas y un refuerzo del aislamiento en suelo y compartimento motor. En función del acabado, habrá dos equipos: Arkamys con ocho altavoces y control activo de ruido, o Bose Premium con diez altavoces, micrófonos y cancelación activa del ruido de carretera y motor. La idea es clara: convertir la cabina en un refugio silencioso, donde el sonido sea un placer, no un acompañante cansino en autopista.

Digitalización total: Android Automotive, perfiles familiares y videojuego XR

La experiencia tecnológica del Filante no se queda en “tener pantallas”. Su sistema OpenR Panorama, compatible con Android Automotive, promete interfaz rápida y lógica, con control por voz e integración de apps. La pantalla del pasajero permite funciones de entretenimiento con auriculares Bluetooth sin distraer al conductor, y el coche memoriza preferencias por usuario: asiento, iluminación, climatización y multimedia, como si cada conductor tuviera su “cuenta” dentro del vehículo. Y hay una rareza deliciosa: Renault introduce un videojuego XR en el coche usando la cámara del vehículo, con algoritmos y procesamiento de imagen para lograr latencia mínima. Es el tipo de detalle que convierte la tecnología en conversación.

ADAS de nueva generación: más de 30 asistentes y tres estrenos en la marca

En seguridad, Filante se presenta como un escaparate del programa Human First y del paquete Renault Easy Drive. Hablamos de más de 30 asistencias según versión: control de crucero adaptativo con Stop & Go, mantenimiento y centrado de carril, frenado de emergencia con detección de peatones y ciclistas, alerta de tráfico cruzado y ángulo muerto avanzado. A eso se suma un sistema de cámaras 360º HD con vistas 3D y función de “chasis transparente”, además de ayuda de aparcamiento automático. Pero lo más llamativo es que Filante estrena tres tecnologías nuevas en Renault: función de dirección de emergencia, retrovisor interior digital (clave si no hay limpiaparabrisas trasero) y head-up display digital con alertas ADAS y navegación en el campo visual.

Híbrido E-Tech de nueva generación: 250 CV, 565 Nm y eficiencia real

Bajo el capó, Filante apuesta por una evolución del full híbrido E-Tech, con una configuración premium para el mercado coreano. Combina un motor gasolina 1.5 turbo de inyección directa con ciclo Miller (relación de compresión 14:1, inyección a 350 bar y distribución variable) con dos motores eléctricos integrados en una caja automática DHT Pro. El resultado: 250 CV y hasta 565 Nm, con una entrega que promete respuesta rápida y conducción suave. La batería de 1,64 kWh permite arrancar siempre en modo eléctrico y favorecer el uso urbano electrificado, con la posibilidad de circular hasta el 75% del tiempo en ciudad en modo EV, según condiciones. Renault afirma que el consumo puede reducirse hasta un 50% frente a un gasolina no híbrido equivalente, y las emisiones se sitúan en 106 g/km de CO₂.

Renault Filante llega con ese tipo de ambición que se nota incluso antes de arrancarlo. No pretende ser simplemente “otro SUV grande”, sino un coche que mezcla diseño emocional, confort de primera y tecnología de última hornada con una mecánica híbrida pensada para el uso real. Su enfoque internacional también lo dice todo: es un modelo creado para conquistar mercados donde el segmento premium se decide por sensaciones, por presencia y por experiencia a bordo. Y ahí, Filante parece tenerlo bastante claro: quiere que viajar sea silencioso, cómodo, conectado… y con un punto de espectáculo. Si Renault buscaba un buque insignia global con personalidad, este crossover tiene pinta de ser justo eso: un manifiesto rodante, con nombre de legado y ganas de futuro.

Cortesía de Muy Interesante



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