Si buscas una escapada rodeada de naturaleza, los Manantiales Kinjua, en el municipio de Metztitlán, Hidalgo, son una de las joyas mejor conservadas del estado.
Ubicados dentro de la Reserva de la Biósfera Barranca en la comunidad de San Pedro Ayotoxtla, este destino sorprende por sus pozas de aguas cristalinas color turquesa que contrastan con el paisaje semidesértico de cañones y barrancas.

Además de nadar en sus manantiales, los visitantes pueden realizar caminatas, acampar y recorrer la zona con guías locales para conocer los rincones más espectaculares del oasis.
El acceso tiene un costo aproximado de 100 pesos por persona, aunque la tarifa puede variar. También hay servicios como baños, área de alimentos y zona de campamento. Debido a que se trata de un área natural protegida, se recomienda respetar el entorno, llevar provisiones y recoger toda la basura para contribuir a su conservación.

A menos de cinco horas de la Ciudad de México, los Manantiales Kinjua se han convertido en una opción para quienes desean desconectarse del ritmo urbano y disfrutar de un paisaje único, considerado uno de los secretos naturales mejor guardados de Hidalgo.
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