El
coleccionismo de cartas de Pokémon dejó de ser un simple pasatiempo nostálgico para convertirse en un mercado millonario que a veces raya en el delito federal. En Estados Unidos, Mitch William Gross, quien tenía 34 años al momento de los hechos, llevó su fanatismo hasta consecuencias penales tras realizar compras compulsivas con las tarjetas de cré
;dito de la compa
ñía donde trabajaba. Gross, originario de Iowa, trabajaba para Ruan Transportation Corporation, un gigante del transporte y la logística en EE. UU. Tras detectarse las anomalías financieras, el caso avanzó directamente
Fuente: Xataka (Ciencia). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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