Francia, el Reino Unido y Canadá han anunciado este martes que dejarán de comprar productos a los asentamientos israelíes, ilegales, según el derecho internacional. La iniciativa, capitaneada por Londres, ha ido acompañada de una declaración conjunta con otros nueve países europeos —entre ellos España—, que apoyan (varios ya lo han hecho) o anuncian su intención de imponer restricciones o, directamente, vetar los productos procedentes de las colonias en el territorio ocupado de Cisjordania, donde su crecimiento y la violencia de ultranacionalistas radicales contra palestinos han aume
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Fuente: El Pais (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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