Cuando me incorporé a Netflix en 2017, hace exactamente nueve años, pensé que viviría una aventura en la que por primera vez trabajaría para una empresa americana líder en el sector al que he dedicado mi carrera y mi vida profesional. Muy pronto entendí que esta aventura podría ser una oportunidad transformadora para el audiovisual latinoamericano. Con el tiempo comprendí que no se trataba solo de una oportunidad única, sino que en caso de México conllevaba una enorme responsabil
otencial y tradición cinematográfica y televisiva.Seguir leyendo
Fuente: El Pais (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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