Cumplir 50 años y no saber cuánto dinero habrá disponible para el retiro ya no es un asunto que pueda dejarse para después. A esta edad, cada año que pasa reduce el tiempo para corregir el rumbo, aumentar el ahorro y proteger un patrimonio que deberá financiar posiblemente
dos o tres décadas sin un salario.La primera decisión es poner números al futuro: estimar la pensión, conocer el saldo de la Afore, revisar semanas cotizadas, deudas, inversiones, patrimonio y gastos esperados. No hacerlo significa llegar a la jubilación sin saber si
Fuente: El Economista (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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