La cultura del cuidado

Estoy sentada con una buena amiga a la que admiro y quiero. La admiro por razones profesionales, pero también por cómo lleva su maternidad. Me gusta mucho la relación que tiene con sus hijos adultos. Le pregunto lo que me pregunto a mí misma: ¿Cuándo te dejan de preocupar los hijos? ¿A qué edad? Me dice: Nunca, pero las cosas se van acomodando y tranquilizando y más bien estás al pendiente. Me preocupa esto y esto y esto otro, sobre todo, me preocupa que cuando este hijo era chiquito, yo

Hidalgo ¡Tiene algo!
Hidalgo ¡Tiene algo!

Fuente: El Economista (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.



Dejanos un comentario: