Hay un brillo distinto en la carrera de Bratty. Con el lanzamiento del disco Hoshi —palabra japonesa que significa “estrella”—, la cantante mexicana explora qué implica convertirse en una: no solo ante quienes la escuchan, sino ante sí misma.
Bratty tuvo que salir de su zona de confort para crecer
Para su cuarto disco, Bratty rompió su propia rutina y salió de su zona de confort. Después de iniciar con algunos demos en 2024 y atravesar un bloqueo creativo, la artista decidió soltar el control que solía tener al componer sola en su habitación.
“Yo empecé (a hacer música) en mi cuarto, a hacer la maqueta, grabar las guitarras, las baterías, los bajos… Siento que lo podía controlar más. Y ahora fue como de: ‘necesito no controlar nada’”, confiesa la cantante en entrevista con Chilango.
Para renovar sus ideas, trabajó con productores que no conocía y emprendió un viaje creativo por Miami, Los Ángeles, Madrid y la Ciudad de México.
Lee la nota completa en Chilango.
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