Las prestaciones laborales en México enfrentan un control normativo cada vez más estricto, y su digitalización obliga a las empresas a elegir con cuidado a sus proveedores. En 2026, entregar el apoyo de despensa requiere plataformas que cumplan los requisitos técnicos de la autoridad fiscal. Elegir proveedor ya no depende solo de entregar tarjetas físicas, sino de cumplir la normativa, proteger los datos financieros y ofrecer una amplia aceptación comercial para el día a día del trabajador.
Los puntos clave
La Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR) establece que el beneficio de despensa solo es deducible si se entrega mediante monederos electrónicos autorizados por el Servicio de Administración Tributaria (SAT), según su artículo 27, fracción XI.
La deducción aplicable es del 47% de manera general, pero puede alcanzar el 53% si el empleador demuestra que las prestaciones exentas no disminuyeron respecto al ejercicio anterior (artículo 28, fracción XXX de la LISR).
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