Es una cantina de las añejas: la Valenciana original se abrió en 1911 en el Centro Histórico, donde hoy se encuentra el Teatro Hidalgo. Dicen que al principio funcionaba como tienda de abarrotes con servicio de “copeo” y más adelante se transformó en cantina. En 1968, se mudó a su ubicación actual, en la colonia Narvarte. Dicen también que fue una de las primeras en dar la bienvenida a las mujeres.
Los clientes de hoy buscan mucho más que un trago. La Valenciana es de las pocas cantinas con una pequeña pista de baile y música en vivo: desde mariachi hasta cumbias. Además, los jueves son de karaoke. La comida es el otro punto fuerte en este espacioso local de techos altos y muros colmados de fotos taurinas y azulejos árabes, como los comedores típicos de Lisboa o del sur de España.
Según la gerente, Silvia Montalvo, fue aquí donde nacieron los famosos molcajetes como platillo para compartir.
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