Por allá de 2020, Jill Mather comenzó a recoger basura durante sus caminatas por el Valle de San Fernando, en California. Lo que empezó como una forma de mantenerse ocupada durante la pandemia terminó convirtiéndose en una organización de voluntarios que, seis años después, ha retirado casi 750,000 libras de basura, unos 340,000 kilos, de calles, parques y otros espacios públicos.
Mather tampoco tenía la intención de crear un movimiento vecinal. Simplemente comenzó a llevar bolsas para recoger las latas, botellas y otros residuos que encontraba en el camino y con el tiempo, otras personas se sumaron y aquellas salidas terminaron dando origen a Volunteers Cleaning Communities, conocida como VCC.
Todo comenzó con una caminata de seis kilómetros
Jill Mather llevaba décadas trabajando en la industria restaurantera y, según su propio relato, llegó a tener jornadas laborales de hasta 80 horas semanales. Cuando se jubiló, esperaba viajar, descansar y pasar tiempo con sus amigos, pero la pandemia cambió esos planes.
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