Todos Quieren con Harfuch

Por Horacio Rivera

Aunque le pese al ala más radical de la izquierda, el Secretario Harfuch se ha convertido en la mejor opción de Morena para contender por la Presidencia en 2030. Según Harfuch, no le interesa ser presidente. Pero a su alrededor los partidos de oposición le hacen guiños e insinuaciones. Le coquetean. Algunos ya hasta lo “destaparon”. Saben bien que quien esté con él, tendrá enormes posibilidades

Para Manuel Velasco, líder del Partido Verde en el Senado, Harfuch se ha convertido en el “Pedro Infante de la política”, debido a la enorme popularidad y poder que ha adquirido en poco más de dos años de estar al frente de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, además de ser el coordinador del flamante Gabinete de Seguridad de la presidenta Sheinbaum. ¿Será por eso que la semana pasada Velasco insinuó que si Harfuch decidiera lanzarse como candidato a en las presidenciales de 2030, el Partido Verde lo respaldaría? Faltaba más. La reacción de Harfuch ante los comentarios de Velasco fue cautelosa. Palabras más, palabras menos, dijo que no tiene tiempo para andar pensando en la Presidencia, ya que su único objetivo es cumplir con su chamba de policía. ¿Será? Lo que no se puede poner en duda es que cada día Harfuch se cotiza más alto. Aquel partido que vaya con él al frente tendrá muchas posibilidades de ganar la Presidencia. Hoy, se supone que ese partido es Morena. Pero es es algo que podría cambiar. Todo dependerá de la habilidad de la oposición.

Hechos

Hace casi seis meses fuimos testigos del encontronazo entre la gobernadora panista de Chihuahua, Maru Campos, y el gobierno federal. El motivo: la muerte de dos agentes de la CIA en un accidente automovilístico, luego de haber participado en un operativo en la Sierra Tarahumara, en el que el que Harfuch, en coordinación con el gobierno estatal, desmanteló uno de los laboratorios de metanfetamina más grandes de que se tenga registro en México. De inmediato la presidenta Sheinbaum lanzó culpas y reproches. En una de sus mañaneras se quejó de que el gobierno federal no fue informado y, mucho menos, se autorizó la participación operativa de agentes estadounidenses en territorio nacional. Por más que Sheinbaum se empeñó en usar su discurso soberanista para descalificar al gobierno de Chihuahua por andar jalando con los gringos, la gobernadora le dio vuelta hábilmente al asunto y uso el viejo truco de hacerse la víctima, con el argumento de que mientras ella combate a la maña, la presidenta y su gobierno protegen a narcopolíticos y huachicoleros. Ni cómo contradecir a la gober. Ahí paró el asunto. Días después del desencuentro, el propio Harfuch se reunió con la gobernadora para darle seguimiento a las investigaciones. Quedó claro que Harfuch, a diferencia de la presidenta y de quienes la aconsejan, mantiene una óptima relación, tanto con Washington como con los panistas. Meses más tarde ocurriría un evento igual o más grave que el acontecido en la Tarahumara. Esta vez sucedió en Guanajuato, otro estado gobernado por el PAN. A mediados de septiembre de 2026 se anunció con bombo y platillo lo que el gobierno mexicano calificó como un golpe histórico contra el huachicol fiscal. El Gabinete de Seguridad había incautado 59 millones de litros de huachicol en una planta operada por Grupo Simsa. Lástima. El sabor del triunfo le duró poco al gobierno, pues al cabo de unos cuantos días, Grupo Simsa pudo comprobar que el combustible asegurado era legal. A pesar de la monumental pifia del Gabinete de Seguridad, volvió quedar de manifiesto que Harfuch y la oposición panista se entienden. La joya de la corona fue lo que sucedió en Querétaro la semana pasada, donde el gobernador panista, Muricio Kuri, organizó un evento para colocar la primera piedra de la que será la Academia Internacional de Capacitación Policial. En ella se entrenará a las policías mexicanas en la detección e intercepción de armas, droga y dinero ilícito. El invitado de lujo al evento fue nada menos que el embajador gringo, Ronald Johnson. Y tenía que serlo, dado que el gobierno gringo aportará 10 millones de dólares para equipamiento y capacitación. Como quien dice, las agencias gringas están pagando derecho de piso para tener presencia en el Bajío. ¿Pero es casualidad que la Academia Internacional se vaya a construir en un estado donde Acción Nacional es el partido gobernante? ¿Por qué no planearon construirla en Oaxaca o en Guerrero, por ejemplo? 

Señales

Está muy claro que la popularidad y la aceptación de las que Harfuch goza, lo convierten en el mejor candidato que Morena y, cualquier otro partido, podría tener para enfrentar la elección de 2030. Tal vez es hora de comenzar a robarle el candidato al oficialismo. Ya se escuchan en las redes las advertencias del senador consentido de la derecha neofascista, Gerardo Fernández Noroña, quien en uno de sus videos se descosió. “A García Harfuch -dice Noroña en el video- no lo tocan bajo ninguna circunstancia. En una de esas el PRI, el PAN y MC también lo apoyan. Y hasta nos ahorramos una elección”. En sus palabras, Noroña no sólo hace una crítica a la preferencia que la presidenta Sheinbaum le ha dispensado a Harfuch desde el principio de su sexenio, sino que además deja ver que la lealtad de Harfuch hacia Morena no está firmada con sangre. ¿Eso significa que en cualquier momento el súper policía del sexenio podría cambiar de camiseta? ¿Y si apareciera alguien como Ricardo Salinas Pliego, dueño de TV Azteca y detractor del gobierno, para apoyar su hipotética candidatura con todo el aparato de comunicación del que dispone la televisora? Morena se vería en serios aprietos. No es exagerado suponer que podría perder la Presidencia. Quién hubiera dicho que a la vuelta de dos años, Harfuch adquiriría tal poder y aceptación, que hoy todos los partidos sueñan con que sea su gallo, su Pedro Infante. Aunque el PAN pareciera llevar mano. Los gringos están de su lado.



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