La crisis hídrica que enfrenta la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) es resultado de décadas de desinversión en infraestructura, contaminación de las fuentes de abastecimiento, falta de modernización de las plantas potabilizadoras y deficiencias en la gestión pública, coincidieron especialistas en agua e ingeniería.
La crisis por el agua oscura y de mal olor en Guadalajara y sus alrededores tiene su origen en el lago Chapala, que tiene severos problemas de contaminación. Se conduce por un canal a cielo abierto que recibe descargas de aguas negras que incrementan su contaminación todavía más; se somete a proceso de potabilización en instalaciones deterioradas y se distribuye por una red que supera con mucho su vida útil.
Esa situación generó una crisis que llevó al gobierno del estado a anunciar, el pasado 6 de octubre, la suspensión temporal de la captación mediante el denominado sistema antiguo, que conduce agua desde el lago de Chapala por un tramo del río Santiago hasta la planta…
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