El encontronazo entre la gobernadora María Eugenia Campos y la presidenta Claudia Sheinbaum podría terminar por cobrarle factura a los planes de Acción Nacional en el estado de Chihuahua y en otras demarcaciones del país, una preocupación que está siendo expresada por los panistas dentro y fuera del estado.
Los panistas de Chihuahua ya sabían que la detención del exfiscal César Jáuregui del estado sería un problema para sus aspiraciones de mantener control en el proceso electoral de 2027 debido a la relación que sostenían él y quien será el abanderado de Acción Nacional, Marco Bonilla, en medio de revelaciones de corrupción y falta de coordinación institucional, manchando la imagen del Gobierno de Chihuahua.
Oficialmente, César Jáuregui quedó vinculado a proceso por las acusaciones de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua de uso indebido de funciones del servicio público, bajo la causa penal 3055/2026.
Lee la nota completa en lapoliticaonline.
Dejanos un comentario: