Jessie Buckley (36 años, Kerry, Irlanda) es la última ganadora del Oscar a mejor actriz; se lo llevó el pasado mes de marzo por su papel protagonista en la película Hamnet, que le valió el reconocimiento de la crítica y el público en todo el mundo. Pero su primer reflejo no ha sido quedarse en Hollywood, sino volver al teatro. Y lo ha hecho a pesar de los sueldos millonarios de la meca del cine que puede ganar quien se hace con la preciada estatuilla. Tras recibir el Oscar, podría cobrar hasta 5,4 millones de euros por película, según analistas del sector consultados por The Times. Pero ella ha cambiado esos millonarios contratos por los 167 euros diarios que paga el teatro Royal Court de Londres, donde protagonizará la obra experimental Afterbirth.
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