Una jueza federal estadounidense ordenó el viernes al Departamento de Justicia y al de Seguridad Nacional que detuvieran las presiones sobre los funcionarios electorales, en un contexto de acusaciones de fraude antes de las elecciones de mitad de mandato.
La orden de la jueza Trina Thompson, del Distrito Norte de California, supone un revés para los esfuerzos del gobierno de Donald Trump por restringir el voto de personas que, según afirma, podrían no ser ciudadanos estadounidenses en las elecciones del próximo 3 de noviembre.
“Los demandados no deberán amenazar, intimidar ni coaccionar a funcionarios ni trabajadores electorales estatales o locales para exigir que detengan el procesamiento de las papeletas de cualquier votante registrado únicamente sobre la base de que la papeleta pertenece a una persona que los demandados alegan que no tiene derecho a votar”, escribió Thompson.
La orden de restricción temporal fue emitida en respuesta a una demanda presentada por sindicatos y grupos de derechos civiles contra el Departamento de Justicia.
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