Últimamente hablamos de SIBO, microbiota, distensión abdominal e inflamación. Incluso repetimos que el intestino es nuestro segundo cerebro, a veces sin entender del todo qué significa esta afirmación. Sin embargo, seguimos abordando la salud digestiva y la salud mental como si fueran cuestiones independientes, como si lo que ocurre a nivel emocional no tuviera repercusiones en el cuerpo y lo que sucede en el cuerpo no afectara a nuestro bienestar psicológico y emocional. Una visión disociada del cuerpo.
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