Estampas de San ‘Checo’ Pérez , así como gorras de Pirelli y Cadillac son los souvenirs que vende Omar Trejo a las y los aficionados de la Fórmula 1 . “En la mañana no nos permitieron vender, ya después de las dos (de la tarde) nos dejaron”, cuenta a Expansión Política . Omar, al igual que otros vendedores, debe esperar al público cruzando el Viaducto Río de la Piedad. La causa es que las autoridades del Gobierno de la Ciudad de México , si bien toleran la venta de productos no oficiales, no les permiten ofrecer su mercancía frente al Autódromo Hermanos Rodríguez .
Cada día del Gran Premio se concentran alrededor de 110,000 apasionados del automovilismo. Este viernes de prácticas libres, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) les permitieron vender hasta las 14:00 horas, pese a que varios comerciantes llegaron desde la mañana.
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