El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que los bombardeos de las últimas horas contra la isla iraní de Qeshm tuvieron fueron “un pequeño ataque, no una guerra” y ha detallado que el objetivo han sido sistemas de defensa antiaérea en el lugar, sin que por ahora haya informaciones sobre víctimas.
“Fue un ataque pequeño, no una guerra”, dijo el mandatario en declaraciones concedidas a la cadena de televisión estadounidense Fox News, en las que ha resaltado que el Ejército de Estados Unidos estuvo un tiempo siguiendo las labores de construcción de estos supuestos sistemas en el lugar antes de proceder a su destrucción.
“Vimos cómo las construían y una vez que terminaron, las atacamos”, señaló, antes de reiterar que la posibilidad de un ataque a gran escala contra Irán sigue sobre la mesa si no hay avances para un acuerdo de paz. “Ya veremos. No busco matar a mucha gente.
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