Las jornadas de trabajo nocturnas y las especiales con turnos de 12×12, 24×24 o 14×14 horas, pueden representar riesgos para la salud de las personas trabajadoras, no solo por las alteraciones del sueño, sino también por la insuficiencia de los periodos de recuperación.
En industrias clave como seguridad privada, minería, servicios médicos y plataformas petroleras, las jornadas nocturnas o especiales representan un riesgo para la salud. Laborar más de 10 horas al día o más de 50 horas a la semana eleva el peligro de sufrir problemas de salud ocupacional, debido a que disminuye el tiempo de recuperación, sueño y descanso.
Los modelos de trabajo que interrumpen el descanso natural afectan el metabolismo y la salud cardiovascular, incrementan la fatiga y el riesgo de accidentes laborales, por eso la Ley Federal del Trabajo (LFT) limita el tiempo máximo permitido para laborar, especialmente en la noche.
Según la investigación El efecto de las jornadas laborales prolongadas y las horas extraordinarias en la salud laboral, publicado en la revista Internacional de Investigación Ambiental y Salud Pública, las…
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