Venderte exactamente el mismo auto por fuera durante siete años requiere de un descaro colosal o de una confianza absoluta en que hiciste las cosas bien a la primera. Mazda eligió lo segundo. Mientras la competencia se quiebra la cabeza cambiando fascias y montando pantallas del tamaño de una televisión para ocultar autos aburridos, la CX-30 2027 llega a las agencias mexicanas con exactamente la misma cara que le conocimos antes de la pandemia.
Por fuera no esperes ni un solo trazo distinto porque no lo hay. Sostiene los mismos rines de 18 pulgadas, la iluminación de LED en ambos extremos y su paleta de siete colores, con esos acabados en Rojo Brillante o Gris Polimetal que parecen diseñados para que te quedes mirándola un segundo de más después de estacionarla.
El verdadero truco para este año-modelo está guardado al abrir la puerta y revisar las versiones intermedias, donde finalmente decidieron instalar la tecnología que debieron meter desde hace tres años.
Lee la nota completa en Xataka.
Dejanos un comentario: