Las siete ya van a dar y eso hace que los alumnos de uniforme café oscuro y claro apuren el paso.
Los que son acompañados por sus madres hasta la puerta de la Escuela Secundaria Técnica # 31 “Ing. Roberto Medellín Ostos”, reciben un beso de despedida.
De los 907 educandos a que asciende la matrícula, quienes deciden asistir a clases portando su teléfono celular lo tienen que apagar y guardar porque en esta escuela está prohibido su uso desde que inició el ciclo escolar 2026-2027, el pasado 31 de agosto.
Por eso ayer, cuando por órdenes de la Secretaría de Educación Pública (SEP) entró en vigor el “Acuerdo número 09/09/26 para garantizar los derechos de niñas, niños, adolescentes y jóvenes en la interacción, uso responsable y seguro de los dispositivos digitales personales, así como de tecnologías de aprendizaje en las escuelas públicas y particulares del Sistema Educativo Nacional”, en la Técnica 31 no hubo sorpresa; fue un día ordinario.
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