A pesar de que algunos precios en los cárnicos han reducido, el consumo nacional de carne (que considera pollo, cerdo y res) en México enfrenta un “freno” en lo que va del 2026 como parte de la contracción en el poder adquisitivo y el alza en el costo de los energéticos a nivel global.
De acuerdo con las proyecciones por el Consejo Mexicano de la Carne (CoMeCarne), el sector cerrará el 2026 con un crecimiento marginal de 0.8%, “una cifra que dista profundamente de las tasas superiores al 4% registradas en años anteriores”, dijo Macarena Hernández, directora del organismo.
En conferencia de prensa, el gerente de análisis económico de CoMeCarne, Ernesto Salazar, precisó que el consumo del pollo presenta incremento de 2% de enero a septiembre, lo que contrasta con el 3.3% promedio de los últimos años. Mientras que su precio al consumidor presenta reducción de 4.5%, condición que no se refleja en mejora en la demanda.
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