El papa León instó el sábado a los sudamericanos a tender puentes entre sus países durante un acto celebrado en la frontera entre Uruguay y Argentina ante unas 40,000 personas, en el marco de su viaje de 12 días por una región que atraviesa profundas divisiones políticas.
León, que realiza una ambiciosa gira por tres países hasta el 17 de noviembre, recorrió el sábado unos 750 kilómetros ida y vuelta entre Montevideo y Paysandú, un centro económico en el noroeste de Uruguay, donde una multitud lo esperó durante la noche bajo una intensa lluvia, que amainó poco antes de su llegada.
Fue el primer papa en visitar la ciudad ubicada sobre el río Uruguay, elegida por el Vaticano como el lugar para la primera misa en Sudamérica por ser un punto accesible para los fieles de toda la región.
La multitud, reunida en un extenso parque en el sur de la ciudad, estalló en vítores y ruidosos bocinazos mientras León recorría el lugar en un Papamóvil descubierto en medio…
Lee la nota completa en El Economista.
Dejanos un comentario: