Blanca Nieves es el primer clavo en el ataúd para los live-action de Disney: la nueva versión de Enredados entra en pausa indefinida

Va el primer revés a los live-action de Disney. Anteriormente explicamos cómo algunos de estos proyectos resultan rentables mientras otros tantos caen en picada en la taquilla. Blanca Nieves es el segundo caso, lo que la convierte en el primer clavo en el ataúd de esta tendencia. El resultado: la nueva versión de Enredados entra en pausa.

Según informa The Hollywood Reporter, el remake de la cinta animada de 2010 ha sido pausada a raíz de la baja recepción del último estreno protagonizado por Rachel Zegler y Gal Gadot. A pesar de su anuncio en diciembre del año pasado con la confirmación de Michael Gracey (El Gran Showman) como director, la adaptación del cuento de hadas de los Hermanos Grimm ha quedado en el limbo.

Al momento de esta publicación, Blanca Nieves ha recaudado cerca de 145 millones de dólares a nivel global. A pesar de que pareciera una cifra destacable, su presupuesto de 270 millones la perfila como un descalabro taquillero, lo que pone en riesgo la producción de la princesa Rapunzel. De esta última incluso se rumoró a Florence Pugh, Sabrina Carpenter y hasta Taylor Swift como la protagonista.

Más allá de la poca recepción monetaria, Blanca Nieves tampoco ha sido bien recibida por el público ni la crítica. En primer lugar debemos recordar las controversias por el casting, así como el uso de CGI para los personajes enanos. A ello se le debe sumar que, en general, se le percibe como una mala película.

Entre una campaña de desprestigio, polémicas y reseñas negativas, el daño colateral resultó por afectar a un proyecto ajeno, pero que de igual manera va de la mano. Se desconoce si Enredados se cancelará o se revisará en un nuevo planteamiento creativo, pero como lo comentamos en nuestro anterior análisis:  estas nuevas versiones de acción real resultan en un arma de doble filo.

Lo anterior se justifica si tomamos en cuenta cómo el sube y baja en la recepción de taquilla termina por no terminar de convencer a la audiencia. Si tomamos en cuenta que muchas se convierten en “más de lo mismo” al final ¿qué de nuevo es lo que ofrecen realmente? Sí, existieron casos notables como El Rey León o Aladdín, pero parece que la compañía apenas se da cuenta que prevalecen los productos mediocres.

Por ahora, solo queda esperar cómo los siguientes live-actions son recibidos por el público. En puerta se encuentra la llegada a cines de Lilo y Stitch, mientras que se tiene un estreno previsto de Moana para julio de 2026. Con dos cintas aclamadas y bien recibidas, solo el mismo público dirá si vale o no la pena que se continúe este camino.

Cortesía de Xataka



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