La protagonista de Broma era joven cuando su padre murió. De aquel día Julia recuerda el olor y el ruido que hacían los pulmones como otros recordamos una vibración ligera del labio inferior. Pesa mucho, el instante en que por fin se acaba el cuerpo de un padre enfermo, aunque Lucía Marín (Granada, 1985) sabrá mostrarlo rápido y casi aleatorio cuando por fin nos lleve de la mano a aquella habitación de hospital: “Y entonces mi padre aprovechó para morirse”.
Lee la nota completa en El Pais.
Dejanos un comentario:
