A mediados de mes se podrá ver la cuarta luna llena de este 2024, también conocida como luna rosa. En esta ocasión, el satélite se percibirá más grande y luminoso, aunque con el mismo color blanquecino de siempre.
La luna rosa es la primera de la primavera, que dio comienzo el jueves, 20 de marzo, concretamente a las 10.02 hora española peninsular. La anterior luna llena, la última del invierno, tuvo lugar el pasado día 14 de marzo, y coincidió con un eclipse de luna.
La luna llena de abril en el hemisferio norte se llama rosa, aunque la luna no se vuelve físicamente de ese color, sino que adopta un matiz rosado o anaranjado cuando se asoma por el horizonte, especialmente durante los primeros minutos de su aparición.
El nombre le viene dado porque esta fase lunar coincide con el florecimiento del Flox musgoso (o Phlox subulata), una especie de planta que sí es rosa.
Flores silvestres
La luna rosa representa el comienzo de la temporada de crecimiento de las flores silvestres, en particular de esa Phlox subulata nativa de América del Norte, que florece en abril. Es por eso por lo que los nativos americanos la conocían como luna rosa.
Además de los nativos americanos, los antiguos egipcios también adoraban la luna rosa. Creían que la luna representaba la resurrección y el renacimiento del sol, y la luna rosa marcaba el comienzo del tiempo de cultivo en sus calendarios agrícolas.
Según la mitología griega, la luna rosa está asociada con la diosa de la fertilidad, la tierra y la luna: Afrodita. Afrodita se asociaba con la primavera y la renovación, lo que hace que la luna rosa sea un símbolo de renovación y crecimiento.
La luna de Pascua
La luna rosa también es conocida como luna de Pascua, puesto que las fechas de la Cuaresma y la Semana Santa se deciden en función del calendario lunar. De hecho, la primera luna llena de la primavera indica que al siguiente domingo se celebra la Pascua.
Para ver la luna rosa del mes de abril basta con alzar la vista al cielo la madrugada del sábado 12 al domingo 13 de abril. A partir de las 2.22 horas (hora peninsular española) es cuando el satélite alcanzará su perfecta redondez, pero los días previos y posteriores y, sobre todo, las horas más cercanas a las 2 de la madrugada también se podrá ver en todo su esplendor.
Lo mejor para observar bien una luna llena es evitar los edificios altos que la tapen y la contaminación lumínica. Si no hay nubes, se podrá ver a simple vista. Pero si el cielo está nublado, va a ser muy difícil poder contemplarla.
Para aquellos que prefieran observarla en detalle es recomendable usar un filtro en el telescopio para evitar el deslumbramiento.
Cortesía de El Periodico
Dejanos un comentario: