De Frente Y Claro

Carlos Aguila Franco

LA PATÉTICA SITUACIÓN DE INDÍGENAS EN PRISIÓN

A pesar de que mucho se comenta y presume de que a los indígenas en México se les ha apoyado desde la nefasta administración de López y también en la actual que inició el 1 de octubre del 2024, los otros datos muestran todo lo contrario, la patética realidad que viven y enfrentan los que por alguna causa están privados de su libertad.

Al respecto, a través de Animal Político nos enteramos el 8 de enero del 2026, que 7 de cada 10 personas indígenas en prisión enfrentan obstáculos para comunicarse en México, por la falta de presupuestos y políticas institucionales que puedan garantizarles interpretación a personas monolingües que están privadas de la libertad.

Es por ello que la Red de Intérpretes y Promotores Culturales de Oaxaca trabaja en agilizar sus procesos y, en ocasiones, poder lograr su libertad.

Refiriéndose al caso concreto de Oaxaca, donde como se señaló, 7 de cada 10 personas indígenas que han sido privadas de su libertad, no tienen acceso a un intérprete, lo que tienen como grave consecuencia, que muchas veces les impide incluso que conozcan cosas tan básicas, como los motivos de porqué los detuvieron, el estatus de su expediente judicial y hasta sus derechos.

Muy grave lo que padecen estos indígenas, y como lo cita la Red de Interpretes y Promotores Culturales, al realizar una visita por parte de un grupo de abogados al reclusorio de Tanivet en Oaxaca, y se encontraron con el caso de una mujer de 87 años de edad, que habla mixe, y no se acercaba a ellos porque no hablaba español,(y así se encuentran muchas personas indígenas), razón por la cual esta mujer continuaba en prisión preventiva sin haber sido sentenciada, ante la dilación de su proceso simplemente por no poder tener un intérprete.

Ante esta situación, la Red de Intérpretes y Promotores Interculturales de Oaxaca, se abocó a buscarle un intérprete, pero desafortunadamente no quiso cubrir la audiencia, dado que el tribunal no le había pagado más de 10 audiencias. Con lo cual se detectó un problema estructural, no existe una institución responsable de la política de interpretación, y peor aún, no tienen presupuestos para ese servicio esencial.

Al respecto, al ser entrevistado Eduardo Martínez Gutiérrez, originario de Santiago Matatlán, Oaxaca, que habla zapoteco y actualmente dirige los esfuerzos de la Red, que han detectado que las personas que están privadas de la libertad en el área de justicia sufren una vulneración terrible por dos barreras particulares: la lengua y la desventaja económica. Una persona que está privada de la libertad por el mismo delito, con los mismos años de pena pecuniaria y pena privativa de la libertad, comparada con una persona de la urbanidad, siendo el mismo caso, refleja una diferencia y una discriminación sistemática.

Por otra parte, señala La Red que, en abril de 2019, ingresaron al centro penitenciario de Miahuatlán de Oaxaca, donde se calcula que alrededor del 35 % de los internos son población indígena. Es por ello que otras personas privadas de la libertad suelen fungir como sus intérpretes, por la discriminación al interior de los reclusorios. Y si las condiciones de internamiento si de por sí son disminuidas para la población en general, para las personas indígenas son sumamente desiguales.

Como uno de los logros de La Red, destacan que, en el centro penitenciario de Miahuatlán, una de las intérpretes de la Red, Rosalba, tomó los datos de una persona privada de la libertad, que vivía a cuatro horas del lugar de donde ella era originaria. Y en sus vacaciones de Semana Santa, mientras pasaba las festividades con su familia, decidió dedicar un día a acudir a la ranchería de donde era originaria la persona en reclusión. Localizó a la familia y le comentó que acababa de visitar a su familiar. Le dio el teléfono de la persona que llevaba su defensa, porque de acuerdo con el expediente, ya era candidato a un beneficio de libertad anticipada. La familia pudo comunicarse con la persona abogada, y en agosto el hombre logró recuperar su libertad.

Sin esa comunicación de la Red, así como la cadena que se tejió a partir de ahí, lo cual implicó reunir los recursos económicos para la multa por el beneficio, no habría logrado ser libre. Razón por la cual, a la casa de la familia de Rosalba comenzaron a llegar personas desconocidas que tocaban a su puerta y preguntaban por ella, porque se habían enterado de que ayudaba a las personas a salir de prisión.

En base a estas experiencias, La Red está en preparando un libro que llevará por nombre, Diario del intérprete, en el que se recabarán estas historias, para que las personas conozcan la parte humana de esa figura desde una perspectiva distinta, y que contribuya a su dignificación. Es por ello que lanzaron la campaña “Sin intérpretes no hay justicia: ayúdanos a que la lengua no sea una barrera para vivir”, a la que cualquiera puede aportar.

Animal Político publicó hace unos días que, en los últimos 2 años, la Red aumentó alrededor del 200% sus servicios en Estados Unidos ante el recrudecimiento de las políticas migratorias, lo que deriva en que personas indígenas monolingües sean abandonadas en vulnerabilidad, con la consiguiente violación a sus derechos lingüísticos y humanos.

Como colofón, estimados lectores, importante conocer lo que narra Andy Uriel Ramos Fabián, intérprete del zapoteco, quien tiene una colección diversa de historias en su trabajo con personas indígenas monolingües privadas de la libertad, para ilustrar uno de los temas, más graves, la incriminación injustificada. Varias de las personas que ha conocido, que sabiendo o no lo que está pasando, muchos indígenas no pueden comunicarse, y por ello, defenderse ante los ministerios públicos.

En ese tenor, lo llamaron para un caso de dos niños, aunque la intención era que interpretara a un adulto mayor privado de la libertad en los separos del centro de justicia de Miahuatlán de Porfirio Díaz, Oaxaca, quien tenía el cargo de presunto homicidio en riña y el rostro ensangrentado. Y señaló el acusado: “Me están diciendo que maté a mi hija. No es cierto, yo sí la abracé, pero yo no la maté”, y ya con Andy como interprete, pudo contarle lo que sucedió Una vez que avanzaron las audiencias y peritajes, se supo que la hija del señor había estado casada con un hombre asesinado un mes atrás. Gracias a la interpretación, una de sus hijas, de seis años, pudo declarar la verdad sobre los hechos. Porque se trataba de un entramado de información que debía recabarse poco a poco, lo que habría sido imposible sin un intérprete. La supuesta responsabilidad del abuelo materno era un rumor generado en la comunidad. Era un cúmulo de información que estaba sin tomarse en cuenta. Nadie entendía, en primer lugar, qué había pasado en general, y a la niña tampoco la iban a poder interpretar, porque sí hablaba un poco español, pero como era pequeña, se le dificultaba mucho más que su lengua. La interpretación es una pieza fundamental porque sin el intérprete no habría podido expresarse, el señor tampoco, ni la señora (la hija) que estaba en el hospital.

Y ya con el intérprete, pudo rescatarse muchísima más información que a la que los agentes estatales de investigación, la policía estatal o el ministerio público pudieron llegar.

Estimados lectores, ante la cruda realidad que viven y enfrentan los indígenas en prisión, es importante reconocer y valorar la importancia para sus vidas que representa contar con un intérprete, para que como lo señala La Red, justamente el sistema de justicia garantice el derecho humano a la interpretación en las lenguas maternas, indígenas, por parte de los juzgadores.

Y para ello, la dirección de servicios periciales los contrata para que brindar ese servicio a las personas privadas de su libertad, y a partir del trabajo de la red se ha logrado extenderse hasta el extranjero, como Estados Unidos, donde brindan interpretación a quienes están privados de la libertad.

Destacándose que es una función esencial para lograr impartición de justicia, dado que las personas en reclusión, o que enfrentan un problema legal, muchas veces desconocen los términos y procesos que se llevan a cabo dentro de los centros de justicia, lo que se agrava si no hablan español y no logran expresarse u ofrecer ciertas pruebas. La Red y sus intérpretes, son una llave, una pieza fundamental en la impartición de justicia.

Lo grave y preocupante, es que el sistema judicial en México, no cuente con los interpretes para apoyar a nuestros indígenas, y como siempre, tenga que ser alguna Asociación o grupo particular quien lo tenga que hacer.

Por ello pregunto ¿así es como se preocupan y apoyan a los indígenas en México? Usted que piensa estimado lector.

Con afecto y respeto, les deseo todo lo mejor para este 2026, abrazo enorme.



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