De la cárcel al divorcio: El escándalo universitario que acabó con el matrimonio de Lori Loughlin y Mossimo Giannulli

El matrimonio de Lori Loughlin, actriz conocida por su papel en Fuller House, y el diseñador Mossimo Giannulli ha sido objeto de atención mediática nuevamente, no por sus carreras, sino por el legado de un escándalo que marcó su vida personal y profesional: tras casi 28 años de matrimonio, fuentes aseguran que la relación nunca volvió a ser la misma después de su implicación en el famoso caso del fraude de admisiones universitarias que los llevó a prisión en 2020 y ahora, seis años después, está prácticamente rota.

El escándalo universitario que acabó con el matrimonio de Lori Loughlin y Mossimo Giannulli

Lori Loughlin y Mossimo Giannulli fue protagonista del llamado scandal de admisiones universitarias (Operation Varsity Blues), en el que pagaron 500 mil dólares en sobornos para que sus hijas fueran admitidas en la Universidad del Sur de California como reclutas ficticias del equipo de remo, a pesar de que ninguna practicaba ese deporte.

En mayo de 2020 ambos se declararon culpables de fraude postal y electrónico: Loughlin cumplió dos meses de prisión, mientras que Giannulli fue sentenciado a cinco meses y ambos realizaron servicios comunitarios además de pagar multas.

Lori Loughlin
(Getty Images)

Pese a que enfrentaron juntos las consecuencias legales, fuentes cercanas a Page Six revelan que “las cosas nunca fueron iguales” entre ellos después del escándalo, y que la actriz no llegó a perdonar completamente a Giannulli, a quien algunos allegados consideran el principal instigador de la trama.

Con el paso del tiempo, las tensiones internas y la presión pública terminaron por resquebrajar la relación: aunque no han presentado aún una demanda formal de divorcio, se confirmó que la pareja vive separada desde octubre de 2025, y que la separación definitiva parece inevitable.

Lori Loughlin.
Lori Loughlin
(EFE.)

Fuentes que conocen la situación aseguran que la actriz ha contado con el apoyo de amigos cercanos, algunos incluso vinculados a su etapa en Full House, mientras que las consecuencias del escándalo no sólo afectaron su vida personal, sino también su carrera por un tiempo, cuando fue desvinculada de producciones antes de retomar roles en televisión tras cumplir su sentencia.

Aunque ambos comparten dos hijas adultas (Olivia Jade e Isabella Rose Giannulli) y han tratado de mantener un perfil relativamente civilizado, lo que alguna vez fue un matrimonio de casi tres décadas parece haber llegado a su fin, dejando atrás cadenas de consecuencias que se remontan al caso que sacudió a Hollywood y a la opinión pública estadounidense.

Quién es Lori Loughlin, la actriz que cometió fraude

Lori Anne Loughlin es una actriz estadounidense nacida el 28 de julio de 1964 en Queens, Nueva York, conocida principalmente por su papel icónico como Rebecca “Aunt Becky” Donaldson‑Katsopolis en la exitosa comedia de televisión Full House (Tres por tres) y su secuela Fuller House.

Loughlin comenzó su carrera en el mundo del entretenimiento desde muy joven, trabajando como modelo y más tarde como actriz en la telenovela The Edge of Night a los 15 años. Su gran salto a la fama llegó en 1988 cuando fue elegida como parte del elenco de Full House, papel que mantuvo hasta el final de la serie en 1995 y que le valió reconocimiento internacional.

The Women's Cancer Research Fund's An Unforgettable Evening Benefit Gala - Arrivals
Lori Loughlin
(Getty Images)

Durante las décadas siguientes, Loughlin continuó actuando en televisión y cine, con participaciones en series como 90210, Summerland y películas para televisión. También se consolidó como una figura popular en las producciones de Hallmark Channel, destacando su papel como Abigail Stanton en When Calls the Heart hasta 2019.

Sin embargo, su carrera enfrentó un giro dramático en 2019 cuando se vio involucrada en el escándalo de corrupción en admisiones universitarias conocido como Operation Varsity Blues, en el que ella y su entonces esposo, el diseñador de moda Mossimo Giannulli, pagaron sobornos para que sus hijas fueran aceptadas en la Universidad del Sur de California como reclutas deportivas.

Por este caso, Loughlin se declaró culpable y cumplió dos meses de prisión, además de otras sanciones legales, lo que impactó notablemente su imagen pública y su relación profesional con la industria.

Cortesía de "quien.com"



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