El abogado del hijo de Rob Reiner renunció días antes de la audiencia programada por el asesinato de sus padres

Se complicó el panorama judicial de Nick Reiner. El hombre de 32 años, acusado de matar a sus padres -el director Rob Reiner y su esposa Michele Singer Reiner- quedó a merced de un defensor público tras la renuncia de Alan Jackson, quien era su abogado hasta hace un par de horas.

Según informó People, este miércoles 7 de enero, Reiner llegó a la audiencia acompañado de Jackson. El acusado se presentó con la cabeza completamente rapada y un mono color canela, listo para declarar. Pero, inesperadamente, el abogado decidió pedirle al juez retirarse del caso.

Por el momento, Nick decidió no declararse ni culpable ni inocente ante la corte, y su única declaración oficial en la audiencia fue para renunciar a su derecho a un juicio abreviado. Ante la pregunta del juez, respondió: “Sí, estoy de acuerdo, su señoría”.

Tras la renuncia del abogado defensor de Reiner, el Estado le asignó al acusado de asesinar a sus padres a puñaladas una defensora pública, llamada Kimberly Green, quien continuará su asesoramiento legal.

A causa de estos imprevistos, se programó una nueva audiencia recién para el 23 de febrero. Mientras tanto, Nick permanecerá en prisión preventiva sin derecho a salir bajo fianza.

Nick Reiner fue arrestado tras la aparición de los cuerpos de sus padres sin vida, en su casa de Brentwood, Los Ángeles, y fue formalmente acusado de dos cargos de asesinato en primer grado.

En consecuencia, es por el momento el único sospechado por la Justicia estadounidense de ser el autor del crimen que horrorizó a Hollywood en los últimos días.

Desde su ingreso al Centro Correccional Torres Gemelas de Los Ángeles, Nick fue colocado en un entorno de máxima seguridad. Horas después de su detención fue procesado de manera acelerada y, debido a preocupaciones sobre su salud mental, se le impuso un estricto aislamiento en una celda individual.

En ese contexto, se encuentra bajo vigilancia continua para prevenir posibles intentos de autolesión, con personal especializado observándolo regularmente y con la obligación de portar un camisón diseñado para la prevención del suicidio.

Según informaron las autoridades que están a cargo de su custodia, sólo se le permite comunicarse con su equipo legal y el personal autorizado del penal, y sus salidas de la celda están estrictamente restringidas a traslados para audiencias judiciales o atención médica.

La policía y los profesionales de salud señalaron que Nick presenta una “discapacidad mental”, lo que influyó en las medidas de seguridad adoptadas en su contra. A pesar de estas evaluaciones, fue considerado competente para comparecer ante un tribunal el 17 de diciembre, aunque no ingresó una declaración formal ese día, ya que su abogado pidió más tiempo para prepararse dadas “las cuestiones muy complejas y serias asociadas con este caso”.

Este miércoles, debido al inesperado abandono de su abogado, tampoco compareció, por lo que habrá que esperar hasta fines de febrero para ver si el tribunal decide o no procesarlo.

Cortesía de Clarín



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