Los votantes dieron este martes la espalda a Elon Musk en Wisconsin. Las elecciones para ocupar una vacante decisiva en el Tribunal Supremo estatal se habían convertido en cierta medida en un referéndum sobre el multimillonario, que se había implicado en la campaña con su chequera, su red social, sus tramposas tretas y el mitin que dio el pasado domingo en Green Bay. Musk aportó unos 25 millones de dólares a la campaña del candidato conservador, Brad Schimel, al que también respaldaba el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Sin embargo, la elegida fue la jueza progresista Susan Crawford, que celebró haber derrotado al hombre más rico del mundo.
Con la elección por 10 años de Crawford, el Tribunal Supremo de Wisconsin mantiene su actual composición, con cuatro jueces progresistas y tres conservadores. Aunque en teoría los jueces candidatos no tienen adscripción partidista, su orientación ideológica es clara. Las elecciones son trascendentales por la relevancia de algunos casos a decidir por el Supremo de Wisconsin, como el aborto, los relacionados con las reglas electorales, la demarcación de los distritos del Congreso o los poderes de los sindicatos en la negociación colectiva.
Además, en otro caso que puede llegar al Supremo estatal, Tesla, controlada por Elon Musk, ha presentado una demanda contra Wisconsin, que impide a los fabricantes ser propietarios de sus propios concesionarios.
Además, el resultado electoral sirve como termómetro de la opinión pública tras los primeros dos meses y medio de presidencia de Trump. El Partido Demócrata estatal bautizó las elecciones como El pueblo contra Musk. “No dejes que Elon compre el Tribunal Supremo”, rezaban vallas publicitarias que mostraban a Schimel como una marioneta de Musk.

Son las primeras elecciones celebradas en todo un Estado desde las presidenciales del 5 de noviembre del año pasado. Además, Wisconsin es uno de los Estados donde las fuerzas de republicanos y demócratas están más igualadas. En las presidenciales, Trump logró el 49,60% de los votos, frente al 48,74% de Kamala Harris. La diferencia entre ambos fue de menos de 30.000 votos. Ahora, Crawford ha vencido por un amplio margen. Las televisiones certificaron su triunfo cuando su ventaja era de más de 10 puntos y de cerca de 200.000 votos. Exagerando hasta Marte y más allá, Musk dijo que en estas elecciones estaba en juego el futuro de la civilización occidental.
Los votantes, por otra parte, han aprobado en referéndum una enmienda en la Constitución estatal por la que se exige presentar un documento de identidad para votar. En realidad, ya había que mostrarlo desde hace casi una década de acuerdo con una ley estatal, pero al incluirse el requisito en el texto constitucional será más difícil de eliminar. La enmienda era una iniciativa republicana.
Victorias republicanas en Florida
En cambio, tal y como se esperaba, los republicanos Jimmy Patronis y Randy Fine ganaron las elecciones especiales del martes en dos distritos de Florida para la Cámara de Representantes. Las elecciones se celebraban en dos feudos republicanos cuyos escaños habían quedado vacantes por las renuncias de Matt Gaetz (que renunció a volver al Congreso por sus escándalos de drogas y sexo de pago, que acabaron también con sus opciones de ser fiscal general) y de Mike Waltz, que fue nombrado consejero de seguridad nacional por Trump. Las ventajas de los republicanos se redujeron notablemente con respecto al 5 de noviembre, pero no tanto como para cambiar el color de los escaños.
Trump dio el respaldo a ambos y celebró su resultado, atribuyéndose parte del mérito. “EL APOYO DE TRUMP, COMO SIEMPRE, DEMOSTRÓ SER MUCHO MAYOR QUE LAS FUERZAS DEMÓCRATAS DEL MAL. ¡FELICIDADES A ESTADOS UNIDOS!”, escribió en Truth, su red social.
Patronis se impuso a la demócrata Gay Valimont a pesar de que ella lo superó con creces en recaudación de fondos. Fine ganó frente a Josh Weil por el escaño que dejó vacante Waltz. Los estrechos márgenes pueden indicar un cambio en el sentimiento público, menos de cinco meses después de las presidenciales de noviembre.
Con los resultados de las elecciones de este martes en los dos distritos de Florida, los republicanos refuerzan su mayoría en la Cámara de Representantes. Cubren dos bajas y pasan a tener 220 escaños, frente a los 213 de los demócratas. Quedan dos vacantes aún por cubrir en Arizona y Texas.
Cortesía de El País
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