Este es el mayor cementerio de animales del mundo: más de 70000 mascotas entre las que se cuentan grandes estrellas peludas del cine

En muchas culturas, la relación entre los humanos y los animales ha sido siempre especial. A lo largo de la historia, los animales domésticos han ejercido de compañeros leales, cuando no de ayudantes y colaboradores. En épocas recientes, incluso se han transformado en miembros de la familia de pleno derecho. Estos lazos afectivos profundos adquieren su máxima expresión en los cementerios de animales, lugares dedicados al descanso eterno de estos seres tan queridos. Estas peculiares necrópolis son espacios donde, al igual que en los cementerios humanos, se rinde homenaje a las mascotas fallecidas y se ofrece a sus dueños un lugar para honrar su memoria.

La costumbre de enterrar a los animales de compañía en cementerios tiene una larga tradición. Sin embargo, no todos los cementerios de animales son iguales. Algunos destacan por su tamaño, su historia o incluso por las personalidades y las mascotas famosas que descansan en ellos. Uno de estos lugares emblemáticos es el Hartsdale Pet Cemetery, el mayor cementerio de animales del mundo. A lo largo de los años, esta necrópolis se ha convertido en un símbolo del amor incondicional entre los humanos y sus mascotas.

Tumbas en el ccementerio de Hartsdale. Fuente: Hartsdale Pet Cemetery

Hartsdale Pet Cemetery

Un remanso de paz eterna en Nueva York

Ubicado en Hartsdale, Nueva York, el Hartsdale Pet Cemetery no solo es el más grande del mundo: también fue el primero de su categoría en los Estados Unidos. Fundado en 1896, este cementerio se ha convertido en el último hogar de más de 70000 animales. Su ubicación es clave, ya que se encuentra en un área tranquila inmersa en la naturaleza.

El cementerio ocupa unas 2,5 hectáreas y da cobijo tanto a mascotas domésticas como animales exóticos y otros seres queridos que han dejado huella en el corazón de sus propietarios. En sus tumbas se pueden encontrar desde perros y gatos hasta aves, caballos, serpientes e incluso un mono.

La génesis del cementerio

La historia de Hartsdale Pet Cemetery comienza en 1896, cuando el empresario M. E. L. Doughty, tras la muerte de su perro, decidió crear un lugar de descanso para los animales. Antes de esta iniciativa, no existía un espacio formalizado en el que se pudieran enterrar mascotas, y muchas familias simplemente los inhumaban en sus jardines o en otros lugares improvisados.

Este cementerio fue el primero en ofrecer servicios de entierro digno para mascotas. Obtuvo un éxito inmediato. Desde su apertura, el cementerio ha crecido tanto en tamaño como en relevancia hasta convertirse en un referente en el mundo de los cementerios para animales.

Recreación ficticia de un cementerio
Recreación fantasiosa de un cementerio de animales. Fuente: Midjourney/Erica Couto

Un último adiós a medida

En el Hartsdale Pet Cemetery, los propietarios pueden elegir cómo honrar a sus mascotas, ya sea con tumbas sencillas o mausoleos monumentales. Las tumbas a menudo incluyen bustos esculpidos e inscripciones personalizadas, algunas de ellas acompañadas de diseños artísticos únicos que reflejan la relación especial entre el animal y su dueño.

El arte funerario en Hartsdale resulta impresionante. Las tumbas incluyen simples inscripciones con el nombre y fecha de fallecimiento, complejos relieves y estatuas de los propios animales representadoa con gran detalle. A menudo, los propietarios de las mascotas pagan por diseños personalizados que reflejen la personalidad de su compañero.

Hartsdale Pet Cemetery
En el cementerio de animales de Hartsdale, las mascotas pueden recibir las visitas de sus dueños. Fuente: Hartsdale Pet Cemetery

¿Qué tipos de animales están enterrados en el Hartsdale Pet Cemetery?

De perros a serpientes

Aunque el Hartsdale Pet Cemetery se conoce como un cementerio para perros y gatos (las mascotas más comunes), el lugar acoge, igualmente, una amplia variedad de animales. Quien se pasee por sus vías, encontrará caballos, aves como loros y canarios, y animales exóticos, desde serpientes hasta pequeños mamíferos.

Mascotas famosas en Hartsdale Pet Cemetery

A lo largo de los años, Hartsdale ha acogido a algunas de las mascotas más famosas de la historia del cine y la televisión. Entre los animales más conocidos que descansan allí, se incluyen Rin Tin Tin, el famoso perro pastor alemán que apareció en películas y series de televisión, y Toto, el archiconocido terrier de la película El mago de Oz.

Principales cementerios de animales del mundo

Si bien el Hartsdale Pet Cemetery es el mayor y más conocido, existen otros cementerios de animales destacados en diversas partes del mundo.

Cimetière des Chiens (Francia)

Ubicado en París, es uno de los cementerios más antiguos y famosos de Europa. Inaugurado en 1899, en este cementerio descansan animales que pertenecieron a individuos de todass las clases sociales, incluidos perros famosos.

Pet Memorial Park (Japón)

Este cementerio de Tokio es uno de los más grandes de Japón. Se ha especializado en proporcionar un espacio respetuoso para los animales de compañía difuntos. En Japón, la relación con los animales suele ser muy profunda, lo que convierte estos cementerios en lugares de especial significado.

Central Park Pet Cemetery (Estados Unidos)

Situado en Nueva York, este cementerio posee una dimensiones inferiores respecto a Hartsdale. Su fama procede tanto de su ubicación en el parque más emblemático de la ciudad como de su vínculo con la historia de los primeros animales que recibieron una sepultura digna en la urbe.

Toto y Dorothy en El mago de Oz
Terry, el perro que interpretó Toto en la película El mago de Oz, está enterrado en el cementerio de Hartsdale. Fuente: Wikimedia

El enterramiento de animales domésticos en el siglo XXI, una práctica cada vez más común

En la actualidad, el acto de enterrar a una mascota ha trascendido la mera costumbre para convertirse en una práctica cargada de significado emocional y cultural. Cada vez hay más personas que optan por dar a sus mascotas un entierro personalizado y emotivo. Es un reflejo de la importancia que los animales tienen en nuestras vidas.

Por otro lado, en el siglo XXI existe una creciente conciencia sobre la ética animal y el respeto hacia todas las formas de vida. Por ello, cada vez hay más personas que estiman a sus mascotas no solo como animales, sino como miembros de la familia. Esto ha impulsado el desarrollo de opciones funerarias más respetuosas, como la cremación o los entierros en espacios especiales, que reflejan una cultura más preocupada por el respeto y el cariño hacia los animales.

Referencias

Cortesía de Muy Interesante



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