Este templo egipcio dedicado al dios Khnum recupera su esplendor gracias a los trabajos de restauración

Se diría que el tiempo no pasa por las monumentales antigüedades egipcias, aunque muchos arqueólogos no se atreverían a afirmarlo. Y es que, de hecho, el tiempo pasa, dejando tras de sí una estela de erosión y ruina. Por fortuna, los equipos de investigación y restauración consiguen poner freno a estos procesos destructivos. Tal es el caso del templo dedicado al dios Khnum en Esna, un centro religioso de importante arquitectura y simbolismo. Una serie de recientes trabajos de restauración han permitido que este santuario recupere su esplendor original. Las intervenciones han revelado, además, detalles que habían permanecido ocultos durante siglos, entre ellos, una riquísima paleta de colores. Nos dentramos en la historia de este santuario religioso emblemático revitalizado gracias a los esfuerzos de conservación.​

El santuario de Khnum en Esna

Situado en la ribera occidental del Nilo, a unos 55 kilómetros al sur de Luxor, el templo de Esna se erige como testimonio de la devoción al dios creador Khnum. Aunque sus orígenes se remontan a la dinastía XVIII, fecha en la que se datan las construcciones iniciadas durante los reinados de Tutmosis III y Amenhotep II, el templo actual data de la época romana.

Iniciada bajo el emperador Tiberio y enriquecida su decoración durante los sucesivos gobiernos imperiales (Claudio, Vespasiano, Domiciano, Trajano y Adriano dejaron su huella), la sala hipóstila es la parte mejor conservada del complejo. Este vestíbulo o pronaos, construido en piedra arenisca roja, mide 37 metros de largo, 20 metros de ancho y 15 metros de altura. Se añadió durante el mandato del emperador Claudio (41–54 d.C.), y su grandeza es tal que debió eclipsar la estructura original del templo.

Templo de Esna, exterior
Templo de Esna. Fuente: Ahmed Amin/Egyptian Ministry of Tourism and Antiquities

El estilo de un templo egipcio bajo el Imperio romano

La sala hipóstila del templo de Esna es una obra maestra de la arquitectura egipcia tardía. Se compone de veinticuatro columnas dispuestas en seis filas de cuatro. Cada una presenta capiteles únicos adornados con motivos de hojas de loto.

Estas columnas sostienen un techo de temática astronómica dividido en siete secciones. Está decorado con representaciones del curso diario que sigue el sol, las fases de la luna, las horas de la noche y el día de Año Nuevo. En el centro del techo, una doble fila de cuarenta y seis buitres (veinticuatro representando a Nekhbet de Elkab como diosa coronada del Alto Egipto y veintidós a Wadjet de Buto como diosa coronada del Bajo Egipto) simbolizan la unión de las dos tierras.

Las inscripciones jeroglíficas dispuestas en las paredes y columnas, por su parte, recogen himnos a Khnum, calendarios festivos y escenas rituales. Ofrecen, en su conjunto, una visión compleja de la religiosidad y la vida cotidiana de la época. Conviene destacar que, a diferencia de otros templos donde las columnas presentan escenas de ofrendas, en Esna se dio mayor espacio a los textos, presentes en el segundo registro de sus columnas. ​

Relieve del templo de Esna
Relieve policromado con el nombre del emperador Adriano en el cartucho. Fuente: Ahmed Amin/Egyptian Ministry of Tourism and Antiquities

¿Quién era el dios Khnum y qué relevancia tenía en la religiosidad egipcia?

Representado con cabeza de carnero, Khnum se veneraba como el dios creador en la mitología egipcia. A él se le atribuía la formación de los seres humanos en su torno de alfarero, a partir del barro del Nilo.

Además, se le consideraba el guardián de las fuentes nilóticas. Controlaba las inundaciones que fertilizaban las tierras y aseguraban la prosperidad agrícola. Su culto estaba estrechamente ligado a la fertilidad, la creación y el sustento de la vida. Su culto resultaba de especial prominencia en regiones como Esna, donde se le rendía homenaje junto a otras deidades como Neith, Menhit, Nebtu y Heka.

Columnas del tempo de Esna
Columnas y capiteles tras el proceso de limpieza. Fuente: Ahmed Emam/Egyptian Ministry of Tourism and Antiquities

La restauración del templo de Khnum en Esna

A partir 2018, un equipo conjunto de arqueólogos egipcios y alemanes ha emprendido una ambiciosa restauración del templo de Esna. Dirigido por Christian Leitz de la Universidad de Tubinga e Hisham El-Leithy del Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto, el proyecto se ha centrado en limpiar y conservar las inscripciones y relieves que, durante siglos, estuvieron ocultos bajo capas de hollín y suciedad.

Un equipo de treinta especialistas, bajo la dirección de Ahmed Emam, ha trabajado meticulosamente para devolver al templo su apariencia original. Las intervenciones han incluido la eliminación de capas de hollín acumuladas durante casi 2000 años, la consolidación de estructuras debilitadas y la documentación detallada de los hallazgos.

La restauración de quince de las dieciocho columnas ha revelando tanto los colores originales como una serie de detalles decorativos de gran relevancia. Además, se han instalado púas metálicas en los capiteles para disuadir a las aves, especialmente palomas, que frecuentaban el pronaos y contribuían al deterioro general de la estructura. ​

Recreación fantasiosa del dios egipcio Khnum
Recreación fantasiosa del dios Khnum. Fuente: Midjourney/Erica Couto

El esplendor de la antigüedad vuelve a la vida

Los trabajos de restauración han revelado una riqueza artística oculta has tahora. Los relieves y pinturas han recuperado sus colores vibrantes. Además, se han descubierto casi 200 inscripciones en tinta que han contribuido a identificar muchas de las imágenes representadas. Entre ellas, se cuentan algunas que narran mitos de la creación, representaciones detalladas del zodíaco y escenas que ilustran rituales y festividades religiosas.

Entre los descubrimientos más significativos, se encuentran representaciones de constelaciones, como Orión y Sothis (Sirio), que desempeñaban un papel importante en la cosmología egipcia. Estas imágenes subrayan la importancia de la astronomía en el antiguo Egipto. La revitalización del templo de Khnum en Esna no solo devuelve la gloria a un monumento histórico, sino que también ofrece nuevas perspectivas para la investigación egiptológica y fortalece el vínculo entre el pasado y el presente.​

Referencias

Cortesía de Muy Interesante



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