Lo que comenzó como una expedición rutinaria para hacer cartografía del fondo del océano en las Islas Cook terminó en un hallazgo que impresionó a los científicos. Se trataba de una cadena de volcanes submarinos, algunos con alturas de hasta un kilómetro. Entre estos, destacan dos estructuras recién identificadas: un volcán llamado Tama y otro aún más grande que fue nombrado Pepe.
Según Illustreret Videnskab, estos volcanes podrían representar una de las formaciones más jóvenes descubiertas en la región, con apenas 670,000 años de antigüedad, lo que sugiere la posibilidad de actividad volcánica reciente. Este descubrimiento se realizó gracias a la mini expedición ARTEX2025, liderada por la Autoridad de Minerales del Fondo Marino (SBMA) en colaboración con Kiva Marine, el Instituto Nacional de Investigación del Agua y la Atmósfera (NIWA) y la Universidad de California en Santa Bárbara.
De acuerdo con un comunicado de la SBMA, la expedición se organizó de forma imprevista cuando un buque de investigación tuvo que moverse para dar paso a un portacontenedores en Rarotonga. En lugar de quedar inactivo, el equipo decidió aprovechar la oportunidad para mapear el fondo marino, lo que llevó al descubrimiento de la cadena de volcanes.
Volcanes jóvenes entre rocas antiguas: la historia geológica detrás del hallazgo
El archipiélago de las Islas Cook se formó a partir de actividad volcánica impulsada por los llamados “puntos calientes” del manto terrestre. A medida que la placa del Pacífico se ha desplazado a lo largo de millones de años, estos puntos han dado origen a una serie de volcanes submarinos que con el tiempo emergieron como islas. Según Illustreret Videnskab, mientras que muchos de estos volcanes datan de hace entre 10 y 100 millones de años, algunos de los más recientes, como los de Rarotonga y Aitutaki, tienen formaciones mucho más jóvenes, de apenas 1,200,000 millones de años.
El estudio publicado en Journal of Petrology sugiere que la actividad volcánica en esta región puede estar vinculada a distintos procesos geológicos, incluidos la influencia de distintos puntos calientes y variaciones en el grosor de la litosfera oceánica. Según esta investigación, el vulcanismo más antiguo en la zona se atribuye al punto caliente de Arago, mientras que el más reciente, como el observado en Tama y Pepe, podría representar una fase rejuvenecida de actividad volcánica sin la intervención directa de un penacho del manto.
¿Podrían estos volcanes seguir activos en la actualidad?
Uno de los aspectos más intrigantes del descubrimiento es la posibilidad de que algunos de estos volcanes submarinos aún puedan estar activos. Según Illustreret Videnskab, el mapeo del lecho marino reveló estructuras que podrían estar relacionadas con recientes erupciones volcánicas. Aunque no se han observado signos evidentes de actividad eruptiva, los datos recopilados incluyen información sobre la temperatura y la conductividad de la columna de agua, que podrían indicar actividad hidrotermal.

De acuerdo con el comunicado de la SBMA, los volcanes de la región tienden a ser similares a los de Hawái, es decir, de erupciones más fluidas y menos explosivas que las de lugares como Tonga o Indonesia. Sin embargo, su ubicación a varios kilómetros de profundidad podría haber generado un ecosistema único en el fondo marino.
El equipo de investigación planea futuras expediciones para recolectar muestras de rocas del fondo marino y analizarlas en laboratorios especializados. Esto permitirá confirmar si los volcanes de la región forman parte de una cadena más grande y si la actividad volcánica continúa.
Cortesía de Xataka
Dejanos un comentario: