
Los trenes de pasajeros toman velocidad. La Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario (ARTF) recibió las propuestas de seis consorcios, integrados por empresas nacionales e internacionales, interesados en construir y diseñar 111 km de la ruta Saltillo-Nuevo Laredo, segmentos 13 y 14, Saltillo-Santa Catarina, las cuales van de los 18,097.2 a los 54,454.9 millones de pesos, IVA incluido.
Dicho proceso de licitación pública, que incluye la elaboración del proyecto ejecutivo, representa el de mayor monto a la fecha (ya se adjudicaron dos contratos) y está previsto que el fallo se haga público el 15 de septiembre.
El grupo que presentó la oferta más baja (de acuerdo con el acta de presentación y apertura de proposiciones difundida la noche del miércoles) lo lidera Construcciones Ferroviarias del Noreste (18,097 millones de pesos).
La siguiente propuesta, en orden ascendente, es encabezada por Operadora CICSA (Grupo Carso, 31,843.8 millones de pesos), seguida de las de: Constructora de Proyectos Viales de México (34,698.5 millones de pesos), ICA (39,886.4 millones de pesos), Gami Ingeniería e Instalaciones (41,755.6 millones de pesos) y de Comsa Infraestructuras.
Debido a la intención del gobierno federal de poner en marcha en el actual sexenio la ruta ferroviaria de pasajeros México-Nuevo Laredo, ésta fue dividida en diversos tramos y cada uno de ellos tiene subdivisiones que fueron determinadas por la ARTF.
“La obra se ejecutará bajo un esquema de gestión continua (fast track), iniciando la construcción por etapas conforme se vayan completando porciones del proyecto ejecutivo, sin esperar a tener concluido el proyecto en su totalidad, lo que implica que, podrán iniciar los trabajos siempre y cuando los elementos constructivos de los trabajos que se ejecuten sí tengan el proyecto ejecutivo correspondiente”, se informó a los interesados.
Resultan relevantes las propuestas hechas por constructoras que participaron en el Tren Maya (entre ellas Operadora CICSA, Gami o ICA), debido a su experiencia obtenida luego de décadas de que no se desarrollaban proyectos de trenes de pasajeros en México.
Cortesía de El Economista
Dejanos un comentario: