Julia Roberts abre el debate sobre el #MeToo


A lo largo de su carrera Julia Roberts nunca había acudido al Festival de Cine de Venecia, pero hoy se estrenó desfilando por la alfombra roja del certamen en el estreno de su película “After the Hunt”, de Luca Guadagnino.

FERIA DE SAN FRANCISCO

La actriz estadounidense acudió al Palacio del Cine del Lido veneciano con un largo vestido en azul marino y con partes de estampado en rombos negros.

Su aparición suscitó la ovación de una multitud que había llegado a la alfombra roja aprovechando que la lluvia había finalmente cesado y a quienes firmó algunos autógrafos.

También desfilaron otros compañeros de reparto, como la actriz Ayo Edebiri, con un largo vestido completamente rojo, o Andrew Garfield, con un ancho traje azul celeste.

El estreno de “After the Hunt” ha llevado por primera vez a la actriz de “Pretty Woman” (1990) o “Erin Brockovich” (2000) a la Mostra, donde la cinta ha sido estrenada fuera de concurso.

Se arma el debate 

Sin duda “After the Hunt” subió la temperatura en la Isla del Lido, pues su proyección ha generado acaloradas discusiones. Una de las más delicadas es lo que podría verse como el retrato poco favorecedor hacia las mujeres en la era post #MeToo.

Con este clima llegó Julia Roberts al encuentro con la prensa, tras la proyección del filme. La cinta presenta la historia de una profesora universitaria -Julia- que se encuentra en una encrucijada personal y profesional cuando su estudiante estrella hace una acusación contra uno de sus colegas (Andrew Garfield) y un oscuro secreto de su propio pasado amenaza con salir a la luz.

La complicidad entre Garfield y Roberts se notó desde el principio cuando bromearon y rieron a carcajadas antes de que llegara la pregunta afilada de una periodista española acerca de si Roberts creía que la película minaba el movimiento feminista.

Julia, con elegancia y encanto supo responder sin perder la sonrisa.

“No quiero ser desagradable, porque no es mi naturaleza, pero no creo que este filme sólo trate de revivir el debate sobre mujeres enfrentadas o que no se apoyan entre ellas, sino que hay viejos argumentos que se reavivan en esta película y provocan discusiones. Lo mejor de tu pregunta es que demuestra que todos salieron del cine hablado de ello y eso es lo que queríamos provocar: que cada uno experimentara diferentes emociones y puntos de vista, porque las removimos para ustedes. Así que, ‘bienvenida’”, bromeó la actriz salvando una de las cuestiones más polémicas que se plantea en la película.

Para Roberts, sin embargo, “la gran complejidad de este guion -escrito por Nora Garrett- es que en él hay un dominó de conflictos. Uno cae después de otro. Cada persona se convierte en una pieza de ese problema. Fue increíble levantarme e ir a trabajar ahí cada día”, aseguró la actriz que supo darle la vuelta a otra pregunta aguda que le lanzó una crítica italiana diciendo que si no le preocupaba interpretar a una mujer tan polémica.

“Amo responder preguntas que son como pelotazos temprano por la mañana”, bromeó… Y siguió sin perder el buen humor: “Para mí interpretar se sigue sintiendo como cuando lo hice en mi primera película. La magia de que una cámara aterrice en un sitio para contar algo lo es todo. Aquí la cámara aterrizó en un lugar y documentó lo que sucedía allí. No estamos haciendo declaraciones sino retratando a estas personas en un momento de su vida. No sé si es un filme controvertido en sí, pero desafiamos a la gente a conversar, a emocionarse y a enfadarse. Aunque sólo estemos compartiendo estas vidas en esos momentos. Tú decides si tomas martinis o limonadas después de la película. Pero para mí eso es lo más emocionante porque estamos perdiendo el arte de la conversación. Y creo que lo más emocionante que podríamos lograr es que todos hablen entre sí con esta historia”, zanjó.

Guadagnino, por su parte, apuntó, “la confrontación entre los personajes es fascinante. Y es que incluso las mentiras de las personas dicen la verdad, como vemos muy bien actualmente en muchos países del mundo”.

Agencias

El actor Will Price, el actor estadounidense Michael Stuhlbarg, el actor británico-estadounidense Andrew Garfield, el director de cine italiano Luca Guadagnino, las actrices estadounidenses Julia Roberts, Ayo Edebiri y Chloë Sevigny. AFP

Guillermo del Toro en Venecia

Guillermo del Toro apareció el día de hoy por sorpresa al finalizar la proyección de un documental sobre su figura en el Festival de Venecia y defendió su cine, en el que mezcla belleza y horror, algo que también sucede en el mundo actual, que está cada vez “más y más polarizado”.

Un mundo “en el que tenemos belleza y horror y en el que todo es blanco o negro y esto demuestra que la imperfección es ahora una cosa deseable de tener”, dijo el cineasta mexicano, antes de añadir: “Podemos estar jodidos y crear arte”, provocando la risa de los espectadores.

Todo eso, en su opinión, es lo que refleja el documental “Sangre del Toro”, del francés Yves Montmayeur, presentado en la sección Venecia Classics del festival.

Un documental que, como explicó Montmayeur antes de la proyección, carece de una estructura clásica y que incluye los testimonios de Del Toro y de algunos de sus colaboradores más cercanos, como el director artístico Eugenio Caballero.

El documental cuenta con imágenes procedentes de la exposición “En casa con mis monstruos”, que se pudo ver en el Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara en 2019, intercaladas con escenas de películas como “Hellboy” y “El laberinto del fauno”.

En dicha producción, Del Toro recorre algunas de las salas de su casa, en las que se pueden ver cientos de objetos de su colección personal, desde figuras de monstruos a cámaras de cine o elementos que formaron parte del decorado de sus películas. Y aprovecha el recorrido para hablar de su infancia en Guadalajara, de la influencia del culto a la muerte de los mexicanos – “por eso somos tan alegres”, asegura- y de cómo a los ocho años hizo su primera película con la cámara Súper 8 de su padre.

Sin desvelar nada nuevo -el realizador aseguró que su objetivo era contribuir más al misterio que aún existe en torno a Del Toro-, el documental permite ahondar en la mente del cineasta más que en sus películas.

También habla de su admiración por Luis Buñuel y por la escena en la que una cuchilla corta un globo ocular en “Un perro andaluz”, reconoce que de pequeño le aterrorizaba la muerte, que sus padres lo dejaban a él y a su hermano en un cine a las 10:00 de la mañana a pasar el día viendo películas de miedo o que su amor por lo gótico procede de la catedral de Guadalajara, construida en ese estilo.

En el documental se puede comprobar claramente que México está muy dentro de Del Toro, que vivió allí hasta los 34 años, y de cuya cultura procede todo su imaginario, con grandes influencias artísticas como las del muralista José Clemente Orozco.

Y, por supuesto, habla del amor por “Frankenstein”, libro que considera el más importante de su vida, y que adaptó al cine en una película tras muchos años de insistencia y que mañana será estrenado en la competición oficial de Venecia, con Oscar Isaac y Jacob Elordi como protagonistas.

Imagen promocional de “Frankenstein”, cinta que hoy tendrá su estreno en el Festival de Cine de Venecia. ESPECIAL

Un guiño a Woody Allen

La película, que Amazon MGM Studios lanzará en los cines el diez de octubre, utiliza una tipografía familiar para sus créditos iniciales: el tipo de letra estilo Windsor hecho famoso por Woody Allen en algunas de sus películas más famosas, desde “Annie Hall” hasta “Crímenes y delitos menores”. 

Cuando se le preguntó por qué eligió esto, Guadagnino dijo que la respuesta cruda es: “¿Por qué no?”.

Guadagnino elaboró sobre esta elección, diciendo que cuando él y sus colaboradores estaban armando “After the Hunt”, no podían dejar de pensar en lo vinculada que se sentía con la “gran obra de Woody Allen” entre los años 1985 y 1991.

“Sentí que era un guiño interesante pensar en un artista que de alguna manera ha enfrentado algún tipo de problemas sobre su ser y cuál es nuestra responsabilidad de trabajar con un artista que amamos”, dijo.

La película no se presenta en la competencia principal del festival, por lo que no estará en la contienda por ningún premio el 6 de septiembre, pero es un regreso a un sitio familiar para Guadagnino

El año pasado trajo “Queer”, con Daniel Craig, y hace varios años tuvo “Bones & All” (“Hasta los huesos”), con Timothée Chalamet. Su película de triángulo amoroso de tenis “Challengers” (“Desafiantes”), con Zendaya, se suponía que abriría Venecia en 2023, pero las huelgas de Hollywood trastocaron gran parte del festival de ese año y fue retirada.

La 82ª edición del Festival de Cine de Venecia está en pleno apogeo con muchos estrenos importantes por venir, incluidos “Frankenstein” de Guillermo del Toro – cuyo estreno es hoy-, “The Smashing Machine” de Benny Safdie y “A House of Dynamite” de Kathryn Bigelow.

CT

OBRAS DE INFRAESTRUCTURA HIDALGO

Cortesía de El Informador



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