La tarde se volvió un estruendo en el auditorio Enrique González Martínez de la FIL Guadalajara. Decenas de jóvenes fanáticos aplaudiendo, riendo, expectantes, cuyos murmullos aislados se convirtieron en gritos con la aparición tan esperada de Karine Bernal Lobo. La autora que, gracias a su saga “Rey”, ha logrado que miles de lectoras adolescentes y jóvenes llenen salas enteras, emocionadas por un universo que mezcla romance, drama familiar, traiciones, perfumes, reinos ficticios y misterios que se desarrollan en los bosques.
Bernal Lobo llegó a la FIL Guadalajara convertida en fenómeno. No solo por ventas o por seguidores, sino porque sus lectoras la escuchan como si se tratara de una amiga cercana. Ella les habla con humor, les confiesa sus angustias como escritora, les comparte sus dudas y su proceso creativo, y ellas la celebran con risa abierta. Así ocurrió durante la presentación de “Rey 3. El corazón del rey”, donde la energía del público convirtió la charla en una fiesta multitudinaria.
La autora comenzó hablando de “Magnus”, uno de los personajes más amados de la saga. Para Bernal Lobo, su atractivo no está solo en la fuerza exterior que proyecta, sino en lo que ocurre dentro de su cabeza: “Creo que eso es lo que hace a Magnus Magnus, porque a pesar de que lo vemos siempre fuerte exteriormente, cuando estamos dentro de su cabeza vemos que es completamente… bueno, no sé si decir así es, pero 50% más noble de lo que muestra y que siempre con ‘Emily’ es obviamente mucho mejor y eso nos gusta”. La respuesta provocó gritos y risas; no es secreto que el fandom entero está colectivamente enamorado del personaje.
Pero Rey 3 también coloca a “Emily” —protagonista de la saga— ante una decisión dolorosa: su familia o el amor. Una disyuntiva que Bernal Lobo construyó con intención emocional y complejidad narrativa. Contó cómo esa tensión la obligó a pensar la historia desde ángulos contradictorios: “Hay una situación en que ella tiene casi casi que le dicen, ‘Elige el amor por tu familia o el amor de tu vida romántico’. Yo la entiendo. Yo también lucharía por ese amor”.
Lo que emerge es la humanidad del conflicto: “Emily “intenta sostener el lazo con su hermana, que la rechaza, mientras también intenta defender a su esposo. “Emily está en ese punto en el que o es el amor de mi hermana, que no lo quiero perder… o ponerme en contra de mi esposo, que no funciona en nada porque es mi esposo y se supone que vamos a estar aquí por siempre. Entonces, ¿qué hago?”, dijo la autora. Y añadió que Emily, pese a su dolor, reconoce la manipulación afectiva que existe en las decisiones de su hermana: “Sabe perfectamente que eso es manipulación. Ya abrió los ojos. Ya dice, ‘Esto lo entiendo.’ Y no está bien”.
El público asentía con intensidad, como si cada frase discutiera también sus propias relaciones, sus dilemas, sus dolores familiares. La sala, llena de fans que conocen cada giro de la historia, reaccionaba como si alguien les hubiera leído en voz alta su propio diario emocional.

Entre los misterios que recorren “Rey 3”, las cartas amenazantes se han convertido en uno de los elementos más comentados por sus lectoras. Karine lo recordó entre carcajadas: “Hay por ahí unas cartas misteriosas… Es muy difícil que no te descubran porque los lectores tienen mucho tiempo para hacer teorías. Y claro, es muy difícil saber a dónde irte para sorprenderlas”. Contó que pensó en firmar las cartas con una inicial, pero desistió porque las lectoras la descubrirían en segundos. Su esfuerzo fue mantener vivo el suspenso: “Dije, ‘No lo voy a poner porque van a descubrir quién es y tengo que ayudarme al menos a sorprenderlos'”.
La elaboración del misterio, explicó, fue un trabajo largo de pistas, omisiones y decisiones estratégicas. “Hay que ir dejando migajas para después decirles, ‘Miren, mi pan.’”. La sala estalló en carcajadas. Una lectora gritó “¡Nosotras somos las migas!”, y el auditorio volvió a temblar de risas.
Otro de los momentos más emotivos llegó cuando la autora habló de la familia de Emily, especialmente del padre: “El padre de Emily es el ideal de padre… ‘Eric’ está hecho para que sea ese padre del libro que es increíble con todas sus hijas. Está ahí para ser el padre de una familia ideal que uno siempre quiere”. Dijo entre risas que el personaje, pese a su perfección, también tiene sombras, y contó entre bromas que quizá tiene un muñeco con la cara de la mamá, al que “siempre le está tirando flechas en el patio”. La audiencia aplaudió, totalmente entregada al humor y ritmo de la autora.
Karine Bernal Lobo también confesó detalles de construcción narrativa que el fandom había especulado por meses: el origen del perfume de Magnus. “Es muy difícil porque yo no sabía nada de perfumes. Yo dije, ‘¿Qué profesión les pongo?’ Y vi a mi contador y dije, perfumistas. Así. Luego Google me dijo qué ingredientes eran sexys para hombres alterados y preciosos. Y yo dije, ‘Voy a agarrar esta que suena rara.’ Ustedes mezclan eso y huele horrible, ¿eh?”. El público rugió de risa. Las lectoras, que han convertido el perfume de “Magnus” en parte del folclor emocional de la saga, gritaban emocionadas.
El evento también se desbordó cuando la autora habló de escenas “spicy”, aquellas que sus lectoras celebran con furor. “Muy difícil. Antes me salían muy rápido, ahora me cuesta. Recuerdo que había una escena y decía, ‘En mi cabeza se ve épico… pero escribiéndolo se ve plano.’ La escribí muchas veces”. Cuando mencionó la escena de la bóveda, una especialmente picante en la historia, el auditorio gritó como si se tratara de un concierto.
A lo largo del encuentro, la autora reflexionó sobre el crecimiento de “Emily”, los límites afectivos, la madurez, el aprendizaje, las amistades tóxicas y la importancia de saber soltar: “Una vez deja atrás a Estefan, lo deja atrás. No existe. Le dolió, sí, lloró lo que tenía que llorar, pero no miró atrás”.
Entre revelaciones del cuarto libro, confesiones de escritura, bromas internas del fandom y gritos que parecían parte de un espectáculo pop, la participación de Bernal Lobo cerró con un cariño inmenso del público. Al final, decenas subieron al escenario para entregarle regalos: cartas, ilustraciones, libros, como fragmentos del reino ficticio que ella inventó.
Un fenómeno que sigue creciendo
La aparición de Karine Bernal Lobo en la FIL Guadalajara no solo confirmó su éxito: lo amplificó. Las multitudes, las risas, los gritos y los regalos cerraron la tarde con una sola certeza: este reino de papel ya no le pertenece solo a ella, sino a miles de lectoras que lo han hecho suyo. Y todavía queda historia por contar.
¿Quién es Karine Bernal Lobo?
Karine Bernal Lobo es una de las autoras de literatura juvenil y romántica más queridas en el mundo hispanohablante. Con una escritura cercana, emocional, llena de humor y giros dramáticos, ha creado uno de los universos de fantasía contemporánea más populares: la saga Rey. Sus libros han conquistado a miles de lectoras que siguen a sus personajes como si fueran de carne y hueso. Su presencia en la FIL Guadalajara se ha convertido en un fenómeno de multitudes que refleja el impacto de su obra y el compromiso fervoroso de su fandom.
La saga Rey
“Rey” narra una historia de romance, conspiraciones políticas, reinos en conflicto, secretos familiares y batallas emocionales, protagonizada por “Emily”, una joven que pasa de la plebe a la realeza, y “Magnus”, un hombre marcado por decisiones difíciles y un pasado violento. Juntos enfrentan amenazas externas, traiciones, conflictos morales y un destino que parece siempre a punto de romperse. Con humor, drama y escenas apasionadas, la saga combina emoción, tensión romántica y elementos de thriller, creando una narrativa que sus lectoras devoran con obsesión colectiva.

SV
Cortesía de El Informador
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