La cloaca máxima


Así se denominaba el primer gran colector conocido de la historia, se construyó en Roma a principios de la era cristiana, y tenía la función de desaguar tanto las aguas pluviales como los albañales de la ciudad, es decir, las aguas limpias y las sucias, unas para que no abnegaran, otras para que no infectaran.

La manifestación del pasado 15 y su réplica el 20, en la Ciudad de México, fue algo semejante a la gran cloaca donde lo limpio y lo sucio se entremezclan, y desembocan mediáticamente en todo el país. Mezcla y aún confusión de metas, de causas, de medios, exhibición de niveles culturales, educativos y cívicos, de lenguajes y posturas, de clasismo, racismo, antifeminismo, de anhelos democráticos, inconformidades justificadas, búsqueda de futuro, añoranzas de pasado.

Una marcha convocada no por, sino a nombre de, la llamada generación z, que en la Zona Metropolitana de México debe sumar cerca de tres millones de integrantes. Desde luego no fueron, o se contentaron con mandar a sus representantes en tan exiguo número, que acabaron enviando también a sus papás y a sus abuelitos, o estos decidieron sumarse por su cuenta, pero con metas y pancartas distintas, como es natural, los reclamos van con la edad.

En cierto modo, el combativo “frena” se revistió ahora de generación z, con un propósito distinto, ahora era “anticlaudia”, revistiendo sus posturas ideológicas y partidistas de la gran clase, con el lenguaje propio del llamado “chairismo”, todos los populismos tienen la virtud de degradar a sus seguidores a extremos impensables. Siendo como han sido pitonisos frustrados del pasado, no se dan por vencidos, y siguen profetizando el futuro apenas a un año del actual sexenio, que tal que ahora sí pase lo que tienen ocho años vaticinando.

El Gobierno federal, y en especial, la señora Presidenta, dieron la impresión de perder piso; como si no tuvieran ya bastante presión de tan diversos tipos, encima una marcha descalificadora, que tratarán de descalificar innecesariamente, la marcha primera, y su debilitado clon se descalificaron a sí mismas, así hayan venido los “influencers” de uno y otro bando a exagerar o minimizar los resultados, lo mismo que los medios de comunicación tradicionales donde Azteca se exhibió, y Reforma mantuvo mayor objetividad.

Los partidos y empresarios que hayan hecho uso de las tragedias que vive la sociedad mexicana para lograr sus particulares metas son definitivamente repulsivos y en buena medida, causa de que las cosas no mejoren, en especial los partidos que ya tuvieron el poder y sin los cuales no se explicaría el caos del presente; en lugar de seguirse todos agrediendo y boicoteando, debieran unir fuerzas para dar soluciones efectivas a los problemas del país, en lugar de estar promoviendo peores situaciones sólo para salirse con la suya. El infantilismo de los políticos mexicanos se ha vuelto crónico.

Todos los gobernantes debieran entender que ya se acabó el tiempo en que podían dedicarse a inaugurar obras mientras la delincuencia hacía de las suyas, que ese aparente pacto que los llevó a trabajar cada quién en lo propio y a respetarse, no puede seguirse manteniendo, que ningún país puede sobrevivir a un doble gobierno, el del estado y el de la delincuencia, que jugar a policías y ladrones con fines mediáticos es un engaño que ya nadie cree, que la idea no es dejar de ser el primer estado en número de desaparecidos, y ahora ser nada más el segundo, su responsabilidad es que este cáncer desaparezca, no sólo se medio mitigue, que la soberanía en materia de seguridad no se proclama, se conquista.

Cortesía de El Informador



Dejanos un comentario: